Este centro comercial nació con la idea radical de "salvar el mundo" a través del consumo consciente, dando una segunda vida a los objetos que las personas ya no utilizan. A diferencia de cualquier otro mall, aquí no llegan productos nuevos desde fábricas, sino artículos desechados por las personas. ReTuna está estratégicamente ubicado junto a un centro de reciclaje, lo que permite que los ciudadanos lleven directamente los objetos que ya no utilizan como muebles, ropa, electrodomésticos o artículos tecnológicos. Una vez allí, estos pasan por un proceso de clasificación donde se decide si pueden ser reutilizados, reparados o reciclados, después estos objetos son transformados dentro del centro comercial con artesanos especializados. También puedes leer: Ecuador llega a la revista Nature con una investigación sobre la regeneración de los bosques tropicales. En 2025, al cumplir 10 años, ReTuna reportó más de 360.000 visitantes al año, más de 2 millones de visitas acumuladas y un crecimiento de 7 a 22 negocios dentro del espacio. Este centro comercial genera millones al año comercializando productos que son reparados y que encuentran una nueva oportunidad en sus vitrinas. Sin embargo, el impacto de ReTuna va más allá de lo económico. Este centro también funciona como un espacio educativo en donde se incentiva al negocio sostenible. A través de talleres y actividades, enseña a las personas a disminuir el desperdicio, reutilizar materiales y reflexionar sobre sus hábitos de consumo. Este modelo de negocio sostenible ha convertido al lugar en un referente global. Desde su apertura en 2015, ReTuna ha sido reconocido como un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede integrarse de una buena manera en el mercado. Fuente: Retuna