Desempeñando un papel crucial en la respuesta a la demanda, especialmente con procedimientos de alta complejidad. Sin embargo, actualmente enfrentan una crisis financiera sin precedentes por las deudas acumuladas con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y el Ministerio de Salud Pública (MSP), lo cual pone en riesgo su sostenibilidad. También te puede interesar: 3 tendencias que transformarán el sector salud en 2025 El crecimiento del sector privado en la salud ecuatoriana Las clínicas y hospitales privados han estado presentes en Ecuador durante décadas. Su relación con el sector público se fortaleció a partir de 2009, cuando el Estado comenzó a derivarles pacientes con cobertura estatal. Como los recursos públicos eran insuficientes frente a la demanda, esta colaboración se impulsó. Ana Delgado, Directora Ejecutiva de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (ACHPE), señala que los establecimientos de salud privados representan el 68 % de las instituciones con internación, el 41 % de las camas disponibles y el 36 % de los egresos hospitalarios en el país, según cifras del INEC. El sector privado juega un rol clave en el tratamiento de enfermedades renales crónicas. Su participación en los servicios de diálisis es significativa, concentrando el 87,1 % de los puestos de hemodiálisis que en el país son 3.770. De estos, 3.287 pertenecen al sector privado y 483 al sector público.