El 18 de junio de 2024, Quito fue testigo de un hito significativo en la modernización industrial del país con la inauguración del I Congreso de Transformación Digital Industrial. Organizado por varios gremios empresariales como la Asociación Ecuatoriana de la Industria Forestal y de la Madera (AIMA), la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), la Federación Ecuatoriana de la Industria del Metal (Fedimetal), la Corporación Formados, y con el apoyo de la Alianza Cameral Ecuador - Alemania (ACEA), este evento reunió a expertos nacionales e internacionales, así como a empresas locales comprometidas con la innovación tecnológica. Cristian Ríofrío, Director Ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de la Industria Forestal y de la Madera (AIMA), abrió el congreso destacando la colaboración entre el sector privado, el sector público y la academia como clave para el éxito de la transformación digital. Agradeció especialmente a la Asociación Universitaria Textil del Ecuador y a la Alianza General Ecuador Alemania por su colaboración en la organización del evento. También te puede interesar: La producción industrial de EE.UU. crece más de lo previsto Ríofrío subrayó la importancia de este congreso como un paso fundamental hacia la modernización y digitalización de la industria ecuatoriana. Mencionó que este evento fue concebido hace tres años con el objetivo de abordar tres áreas clave: sostenibilidad, exportación y digitalización. Durante este tiempo, se realizaron diagnósticos sectoriales y generales para identificar las brechas en la adopción de tecnología digital en las industrias ecuatorianas, vistas como oportunidades para el desarrollo. Entre los temas tratados, destacó la cultura digital, la automatización de procesos, la analítica avanzada y la ciberseguridad, elementos cruciales para la competitividad y el crecimiento sostenible. "La innovación es fundamental; si no innovamos, nos quedamos atrás", afirmó Ríofrío, enfatizando la necesidad de una colaboración continua entre los sectores involucrados para avanzar en esta dirección. Por su lado, Fernando Pérez, Viceministro de Producción e Industrias, reforzó los comentarios de Ríofrío al resaltar la importancia del diálogo público-privado. Pérez recordó que su primer evento como viceministro estuvo relacionado con la transformación digital, y destacó que la pandemia del COVID-19 aceleró la necesidad de digitalización y creatividad en las industrias. El viceministro mencionó varias iniciativas del Ministerio de Producción para apoyar la transformación digital, como el programa de fábricas de calidad y la certificación de gestión de seguridad de información ISO/IEC 27000. También habló sobre la colaboración con el Ministerio de Telecomunicaciones para promover el chequeo digital desarrollado por el BID, una herramienta que mide el nivel de madurez digital de las mipymes y proporciona recomendaciones específicas para mejorar su digitalización. También puedes leer: Imptek ratifica su compromiso con el desarrollo de deportistas ecuatorianos Pérez invitó a todos los presentes a aprovechar las oportunidades que ofrece la transformación digital para mejorar la competitividad y eficiencia operativa de las empresas ecuatorianas. "La transformación digital es una ventaja competitiva que todos los sectores productivos del Ecuador pueden aprovechar", afirmó, destacando el potencial del país para producir productos de calidad y fomentar la asociatividad industrial. El Congreso de Transformación Digital Industrial no solo se centró en conferencias teóricas, sino que también ofreció un espacio práctico para que los participantes comprendieran los pasos necesarios para implementar procesos de transformación digital. Las empresas ecuatorianas que ya han avanzado en este camino compartieron sus experiencias y casos de éxito, proporcionando un valioso conocimiento para los asistentes. Este evento marcó el inicio de una serie de esfuerzos continuos por parte de los gremios empresariales y el gobierno ecuatoriano para impulsar la modernización y digitalización de la industria. La colaboración entre el sector público, privado y académico se presentó como el camino a seguir para asegurar un futuro próspero y tecnológicamente avanzado para el sector industrial ecuatoriano.