André ObiolPresidente de la Federación Hotelera del Ecuador (Ahotec).Aunque la mayoría de estos establecimientos, especialmente los ubicados en Quito y Guayaquil, recibieron a los ciudadanos que retornaron al país en los vuelos humanitarios y que debían realizar la cuarentena de 14 días antes de retornar a sus hogares; los hoteles han estado trabajando a pérdida durante los primeros meses de la pandemia, según André Obiol, Presidente de la Federación Hotelera del Ecuador.Para Obiol, el año pasado empezó bien. “Sin embargo, el paro del mes de octubre nos perjudicó y tuvo una repercusión importante para los meses siguientes”, señala. El ejecutivo señala que el país quedó perjudicado económicamente y la noticia del paro, que recorrió el mundo, ocasionó que se generen cancelaciones en las reservas hoteleras por parte de los turistas extranjeros. El mercado corporativo también frenó su consumo de viajes o eventos, de tal forma que el impacto duró hasta diciembre de 2019, “que no hubo la acogida esperada en un mes que suele ser muy bueno para el sector, vivimos una baja en las ventas del 20% en comparación con diciembre de 2018”, manifiesta el ejecutivo. Desempeño del sector en la pandemia Enero de 2020 fue regular, porque el primer mes del año suele ser uno de los más bajos para la industria. Aun así, en febrero se esperaba una buena expectativa para la industria para el año hasta que empezó la pandemia “en la cual estuvimos prácticamente sin ocupación -entre mediados de marzo hasta junio- a pesar de que una buena cantidad de hoteles recibieron a los ciudadanos que debían realizar la cuarentena”, sostiene Obiol.Desde que arrancó el sistema de semaforización, a partir de julio empezó a crecer la tasa de ocupación, en Quito y Guayaquil, entre el 7% y el 8%. Para el Presidente de la Ahotec, en agosto empezó a subir entre el 10% y el 12% y para septiembre se espera que la tasa suba al menos el 20%. Para que la industria hotelera funcione con la tarifa adecuada y cumpla con su punto de equilibrio, Obiol considera que se debería tener, al menos, el 40% de ocupación.“Por ello, el sector hoy opera a pérdida, a pesar de que se han hecho reestructuraciones significativas en las empresas. Asimismo, contabilizando que cerca de 40 hoteles a escala nacional ya no volverán a abrir sus puertas. Sin embargo, mantenemos las esperanzas de que la industria se recupere después de la pandemia para ayudar a la economía y generar fuentes de empleos”. La tecnología cambió al turismo ejecutivo André Obiol señala que, a partir de septiembre, el sector empezó a reabrir los segmentos corporativos, debido a la progresiva reapertura de vuelos. Sin embargo, sostiene que el turismo corporativo va a cambiar, la pandemia obligó a las empresas a trabajar de manera telemática y ya no es necesario el contacto físico para concretar un negocios o reuniones. Galápagos, el principal destino afectado Destinos como las Islas Galápagos, están 100% cerrados porque depende de los turistas extranjeros. El archipiélago recibía entre 180 y 200 mil turistas al año, es decir, entre 15 mil o 20 mil turistas mensuales. “En agosto de 2020 se recibió a 89 turistas, no estamos cerca del 10%”, enfatiza Obiol.