Reconoce que antes de que empiece la emergencia, el sector ya tenía grandes dificultades. “Lo de ahora es un provea adicional y obviamente mayor”. Se refiere a problemas estructurales, heredados de gobiernos pasados y con muchos temas pendientes de reformas y “con el Código Orgánico de Salud, una de las leyes grandes que no se ha reformado en los últimos años”, explica. El sistema hospitalario privado tiene un importante relacionamiento en el IESS, “la red pública tiene una relación muy grande con nosotros y eso conlleva a ciertos problemas por la falta de pago oportuno por los servicios que se brindan y ha sido una constante”. En cuanto al escenario del sistema con una pandemia de por medio, indica que la emergencia tomó al sector por sorpresa. También reflexiona sobre el futuro del sistema, que al momento no tiene los niveles de productividad habituales. “Como Hospital Alcívar tenemos 12 quirófanos” y en mayo se atendían de 2 a 3 cirugías diarias. “Todo lo programado y el trabajo habitual está en buen porcentaje paralizado. Hay una afectación al sector salud en términos de productividad y con los detalles”. Precisa que el gran reto que vivieron, durante el pico de la crisis sanitaria en Guayaquil, fue mantener nuestra capacidad operativa “cuando nosotros también éramos afectados con el personal sanitario enfermo por la Covid-19, problemas de transporte, alimentación y abastecimiento. Todo ello implicó mayores dificultades”.