El sector exportador ecuatoriano inicia 2026 tras un año excepcional, pero con un entorno internacional más complejo. Para Xavier Rosero Carrillo, Presidente Ejecutivo de FEDEXPOR, el desafío no es solo crecer, sino hacerlo con previsibilidad. “La volatilidad global está afectando la demanda, los precios y el consumo”, advierte. Aun así, sostiene que el país llega con bases sólidas, con un sector no petrolero que ya concentra cerca del 70% del total exportado. El 2025 cerró como un año récord para las exportaciones no petroleras, con un crecimiento cercano al 20%, según estimaciones de FEDEXPOR. “Este resultado estuvo impulsado principalmente por el agro y la agroindustria”, señala Rosero. La recuperación del banano y el cacao, el liderazgo del sector camaronero, la estabilización de precios y la maduración de inversiones realizadas hace una década elevaron la productividad del sector exportador en Ecuador. Para 2026, la expectativa es más moderada. Rosero explica que “la poca previsibilidad en los negocios internacionales nos obliga a ser cautelosos”, por lo que el crecimiento podría ubicarse por debajo del 10%. Las tensiones geopolíticas, el enfriamiento del consumo en Estados Unidos y Europa, y sus efectos en Asia generan presión sobre la demanda. A esto se suma la evolución del dólar, que podría complicar o aliviar la competitividad exportadora. En los grandes productos tradicionales, el margen para crecer es cada vez menor. “Ecuador ya tiene posiciones de liderazgo mundial y encontrar nuevas eficiencias es más complejo”, reconoce Rosero. Por ello, insiste en una agenda comercial activa para desmontar aranceles y barreras, así como en una agenda interna que reduzca costos. “En un escenario de guerra de precios, la flexibilidad en la estructura de costos es clave para competir”, subraya. También te puede interesar: Perspectivas del sector comercial Sobre comercio bilateral Ecuador – Colombia La tasa de seguridad del 30% entre Ecuador y Colombia introduce un riesgo adicional. Rosero es enfático: “El mejor escenario es una frontera segura, pero con un comercio fluido y libre”. Desde FEDEXPOR se pide una suspensión urgente de esta tasa, ya que afecta cadenas productivas integradas y proyectos con inversión conjunta. “Hay sectores que tienen en Colombia su mercado natural y no pueden reemplazarlo fácilmente”, advierte. Los principales productos expuestos incluyen alimentos, conservas y manufacturas, que representan cerca del 60% y 40% del comercio bilateral, respectivamente. Rosero alerta también sobre el impacto en insumos clave como empaques y fertilizantes.