Indica que estas planificaciones deben ir en doble vía, del sector público al privado. ¿Qué es lo que buscan los mercados y en dónde tiene el Ecuador oportunidades para crecer? Ontaneda precisa que el país no puede participar ni competir en todos los productos y el sector privado conoce sus fortalezas. “Lo más importante es que exista sostenibilidad porque los negocios necesitan inversiones a mediano y largo plazo. Y agrega que para lograr ese ecosistema se requiere seguridad jurídica, donde a pesar de existir cambios de gobierno, se mantengan las reglas. Indica que nueve de cada 10 empleos se dan en el sector productivo-privado y, en específico, el sector exportador genera USD 18.000 millones a la economía, 1,2 millones de plazas de plazas de empleo y se nutre de “un inmenso encadenamiento productivo, que involucra a pequeños y medianos productores, transportistas, empresas de logística, de empaque, de comercio exterior, etc. Entonces, este encadenamiento, ha hecho de éste, un sector motor de la economía”. El empresario recuerda que en el año 2020, con la pandemia se cerró el 85% de las empresas en el país. “Se paralizó gran parte de la economía, pero se tomó la buena decisión de sostener el comercio exterior; las exportaciones no petroleras se convirtieron en ese cordón umbilical que permitió la reactivación productiva”. Agrega que Ecuador fue uno de los pocos países de la región cuyas exportaciones no decrecieron porque se crearon corredores logísticos, se tomaron decisiones importantes conjuntamente con el sector productivo, para garantizar el flujo de la operación de compra y venta de productos desde el Ecuador hacia el mundo y del mundo para el país. ¿Qué panorama vislumbras para la economía en 2023 y, sobre todo, para el sector exportador? ¿Cuáles son los principales desafíos? El Gobierno ha continuado una línea de política externa de acercamiento con socios comerciales de relevancia. Por muchos años fue una línea de comercio apegada a la política, al color de partido político. Cuando exportamos cacao, banano, camarón, flores, no nos preguntan si estos productos son de izquierda o de derecha. Usted tiene que exportar productos que cumplan con una alta calidad y tengan un precio competitivo en relación con otros países. Ecuador no es una isla solitaria. Tenemos otros competidores y es por eso la importancia de entender y contar con una política pública que ayude a apuntalar a los sectores de exportación, generando incentivos que se sostengan en el tiempo. Hemos tenido crecimientos importantes en los últimos años, pero el Gobierno debe hacer ‘mea culpa’, dejar la política a un lado y ver este tema de manera técnica. Debe identificar cuáles son las oportunidades que tiene junto al sector productivo-privado. Nosotros, desde el sector productivo, aplaudimos, una política pública de seguir incluyendo al Ecuador en el mapa mundial de comercio con socios estratégicos, como lo es China, Estados Unidos, Canadá, entre otros. Pero esa acción por sí sola no genera el impacto necesario si no existe la visión casa dentro de apuntalar esa productividad. Esa política pública no existe y si existe, es casi nula, imperceptible, por eso es que la aguja no se mueve como debería hacerlo dentro de las exportaciones no petroleras. Y, ¿qué impacto tiene el tema de la inseguridad que hoy afrontamos en el país? Últimamente, el tema de la inseguridad nos pasa una factura muy alta a todos los sectores exportadores. Al sector que represento, el cacaotero, hemos gastado más de USD 16 millones en 2022, porque hoy tenemos que poner dobles custodias a nuestros transportes, a nuestros camiones, etc. Entonces, el Gobierno debe tener esta sensibilidad para buscar alternativas. Hoy se habla de escáneres en los puertos, por ejemplo. Realmente la situación se ha desbordado. Somos las víctimas, los pequeños productores, los comerciantes, los exportadores de esta situación. Desde el sector exportador, creemos que entendemos con claridad los esfuerzos que hace el Gobierno y su situación; pero sí creemos que, desde el lado del Estado, hace falta un poco más de sensibilidad con la realidad actual. Hablo de empatía porque si desde el Estado Central se dice que debemos impulsar el trabajo, el Estado debe hacer un mayor esfuerzo por dar seguridad y promover a las exportaciones. Le pido al Gobierno que invierta en el sector exportador para que ingresen más dólares y se generen fuentes de empleo. ¿Consideras que hacen falta entonces políticas gubernamentales para impulsar al sector exportador y en qué consistirían estas políticas? Como sector exportador insisto, hemos gastado cerca de USD 100 millones en seguridad, un valor que no gastábamos hace dos años. Y estos valores van en aumento. Además, hoy los costos logísticos han incrementado un 20%. Tenemos un sector exportador que desde el campo necesita atención, porque hay que incrementar los niveles de productividad de las cadenas. Lo que sí podemos manejar y está bajo nuestro control, son los costos de producción, incrementar la productividad en el campo y ser más eficientes. Realmente también es crucial reducir la tramitología en el país, así como ser más ágiles en los temas de devolución. El tema de ‘drawback’, en Perú y Colombia lo tienen; actualmente está sobre la mesa de la Presidencia de nuestro país para que tome una decisión. Esta inversión, porque yo lo llamo así, significa que le están devolviendo al sector impuestos que no se pueden exportar. El Ecuador exporta impuestos, eso nos resta competitividad.