La desaceleración económica en Ecuador es una realidad que el entorno empresarial debe afrontar. Las condiciones para hacer negocios ya no son las mismas de hace cinco años atrás, basta observar por encima las cifras macro para saber que aún no se encuentra el camino hacia un crecimiento sostenido. En medio de este laberinto, hay sectores que deben encontrar la forma de sobreponerse a las adversidades. La construcción es un buen ejemplo, ya que después de varios años de un crecimiento importante, tuvo que atravesar por un período de recesión profunda, entre 2015 y 2017, para volver a crecer nuevamente en 2018 al 0,6%. La construcción es un sector vital para Ecuador, ya que es el responsable de generar uno de los valores agregados más importantes en la economía local. Su aporte al Producto Interno Bruto del país es del 11,3 %, además representa el 8 % del total de ingresos del sector privado y el 6,2% del total del empleo. Pese al crecimiento, los desafíos del sector no han desaparecido, ya que para sostener este desempeño, requiere que se mantenga la liquidez y el crédito en la economía, y que la inversión pública en proyectos constructivos no sufra un recorte muy significativo. Las estadísticas de ventas de las empresas que conforman el sector, demuestran que sus subsectores más importantes ya empiezan a sentir la disminución de la inversión pública y la desaceleración del crédito. Así, en base a la data de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, las empresas del sector de la construcción redujeron sus niveles de ingresos en -4,2%, mientras que las del sector inmobiliario reportaron un incremento de sus ingresos de 5,7%.Si bien, el crédito en la economía ecuatoriana creció 11% en 2018 y es uno de los responsables del crecimiento del PIB de la construcción, la realidad es que en 2017 el crédito creció un 20%, y que para 2019 -en un entorno con menos liquidez- sostener el crecimiento del crédito, dependerá de los recursos que lleguen vía endeudamiento externo. Así al cierre de este primer semestre se observa que los depósitos en el sistema de bancos privados han crecido un 4% respecto al mismo período del año anterior, mientras que en este mismo período el crédito se incrementó en 8,2%. De los USD 28.745 millones que corresponden a la cartera de crédito de la banca privada, USD 2.291 millones corresponde a cartera inmobiliaria (8%) y USD 59,2 millones a vivienda de interés público. No obstante, el Estado, a través del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS), colocará durante este año USD 900 millones para créditos hipotecarios, lo que significaría un total de 20.044 operaciones financieras. Y con estas novedades, sumado a la necesidad del sector público de cumplir su ofrecimiento de vivienda social, hace estimar un 2019 con niveles de actividad similares a los experimentados en 2018.Por _ Víctor Zabala Andrade Más información: Perspectivas del sector para 2019 Inmobiliarias destacadas Conformación del sector inmobiliario Conformación del sector construcción La inversion pública baja en el presupuesto del estado, pero muchos proyectos siguen en ejecución Metodología RK sector de la construcción Sector de la construcción top 50 Sector de la construcción principales sectores