En ese sentido, la industria se ha dedicado a desarrollar nuevas tecnologías y materiales eco amigables y también obtener certificaciones que avalen su compromiso con sus stakeholders y el planeta. Por ello, el reto radica en impulsar las ciudades inteligentes, basadas en la innovación y la economía circular, lo que permite reducir los impactos ambientales y generando beneficios económicos para las empresas de la construcción. Para Fernando Correa Sevilla, CEO de Semaica, el sector se caracteriza por generar un mayor impacto negativo al ambiente. Por ello, manifiesta que es responsabilidad de sector cambiar las metodologías de construcción, utilizar productos y servicios que sean amigables con el ambiente y que sean más eficientes en el consumo energético y de agua, siendo así uno de los retos de la industria a escala mundial.