“Esta regulación está presente en el sistema financiero nacional y, de alguna manera, ha permitido proteger los balances de las entidades financieras, ya que en tiempos complejos, se dan factores como la pérdida del empleo, la caída de las pequeñas e incluso grandes empresas y, sobre todo, la disminución de ventas de los empresarios y emprendedores”, resalta. Por otro lado, el experto señala que se ha reportado una recuperación de las cooperativas en el primer trimestre de 2022, ya que se han incrementado sus principales indicadores, como los activos, los depósitos (el 76% corresponden a plazo y el 24% son a la vista), la cartera de crédito, entre otros. El ejecutivo destaca que las cooperativas no han cerrado la llave de crédito, ya que han buscado mecanismos para seguir fortaleciéndolo y aportando con sus asociados como una metodología para promover la reactivación económica. “Si bien es cierto que algunos empresarios y emprendedores se limitaron por la contracción económica, la única forma de reactivarlos, es brindarles un crédito, a fin de darles la posibilidad de que vayan recuperándose o empezar con otras actividades”. Aliado de la reactivación económica Las cooperativas siempre han estado más cerca de la base de la sociedad, es decir, de las personas que necesitan pequeños montos de dinero para promover iniciativas productivas, donde el padre o la madre de familia son quienes lideran el movimiento económico en los hogares. Por ello, Peñaherrera sostiene que estas entidades de la economía popular y solidaria son muy cercanas a sus asociados para darles confianza y una oportunidad de financiamiento, con el objetivo de que emprendan. Es así que, el 75% del microcrédito que se coloca en el Ecuador lo realizan las cooperativas, puesto que cumplen el rol de potenciar y apoyar la reactivación económica. Sobre la inclusión financiera El sector cooperativo trabaja bajo la visión social y el apoyo a la comunidad, que son parte de los principios cooperativos. Además, desde el punto de vista de las actividades económicas, se genera una sinergia donde la cooperativa, al prestar servicios a la comunidad, está fortaleciéndose financieramente, ya que está generando una ampliación de sus actividades financieras. “Al estar más cerca de las zonas urbano perimetrales y rurales, las cooperativas han crecido mucho y se han expandido a escala nacional, pero no han dejado de atender a esos sectores. Estas entidades conocen su realidad y sus necesidades, lo que permite determinar las situaciones de exclusión financiera existentes, ya sea por el mismo hecho de vivir en la ruralidad”, detalla Edgar Peñaherrera.