“Este año, el salto de pasar de una gasolina súper de 92 octanos a la súper premium de 95 octanos, abrió las puertas a nuevas tecnologías automotrices y para el próximo año el mercado se diversificará aún más”, destaca. La incorporación de nuevas marcas y modelos permiten que el consumidor acceda a una oferta variada, con mejor tecnología y modelos que incorporan nuevos niveles de seguridad. Así se diversifica el mercado y el consumidor ecuatoriano tiene la posibilidad de elegir la mejor opción. Además, la competencia entre las marcas se traduce en mejores precios para quienes adquieren un vehículo. ¿Cómo espera cerrar el sector el año 2022? Acorde a Genaro Baldeón, el buen momento que atraviesa el sector automotor ecuatoriano es una señal de una clara recuperación comercial y económica, especialmente de los segmentos relacionados con las actividades productivas. Además, hubo una alta demanda de vehículos livianos destinados a la movilización de personas, así estiman cerrar el año con 140 mil unidades vendidas. Perspectivas 2023 El Presidente de la AEADE señala que el próximo año se muestra también como un periodo desafiante, puesto que las dificultades logísticas y de producción a nivel global, registradas desde el 2021, se mantendrán en los próximos meses. Esto se evidencia en Ecuador con un incremento importante en el costo de importación de los vehículos. “El sector automotor ecuatoriano espera un ligero crecimiento en ventas de entre el 2% al 3%, pero se enfrenta a un entorno político y socioeconómico inestable que pudiera verse afectado por el entorno de inseguridad y crisis social. Así también, la desaceleración económica que enfrenta el país, junto con la falta de liquidez en el sector financiero, que ha incrementado las tasas de interés, generan un escenario complejo para el comercio automotor”, señala el funcionario. Sin embargo, el ejecutivo recalca que una reforma adicional, que racionalice la carga tributaria, es necesaria en el 2023 para mejorar la accesibilidad a los vehículos para los ecuatorianos, teniendo en cuenta la inflación global y el incremento de los costos de producción.