El sector asegurador ecuatoriano atraviesa una etapa de estabilidad y transformación. Tras los impactos que dejaron la pandemia y el incremento de la inseguridad en los últimos años, la industria logró recuperar indicadores similares a los niveles prepandemia y ahora enfoca sus esfuerzos en innovación, sostenibilidad y expansión del acceso a seguros. Para Patricio Salas, Secretario Ejecutivo de FEDESEG y Gerente General de ACOSE, el mercado asegurador vive un momento de consolidación técnica y financiera, impulsado por una mayor estabilidad operativa y una visión enfocada en fortalecer la protección de las personas y empresas. “2025 fue un año de mucha estabilidad para la industria. Se corrigieron algunas desviaciones que venían arrastrándose desde 2021 y eso permitió fortalecer la solvencia del mercado”, señala. Principales retos Uno de los principales desafíos que enfrenta el sector es ampliar el acceso a seguros en el país. Actualmente, el índice de penetración del seguro en Ecuador bordea el 1,8% del PIB, una cifra que se ha mantenido relativamente estancada en los últimos años. Según menciona Patricio, el gran objetivo de la industria ya no es únicamente crecer en primas, sino reducir la denominada “brecha de protección”. “Aproximadamente el 80% de los riesgos en Ecuador no tienen cobertura. Hay millones de personas que enfrentan pérdidas sin ninguna red de protección”, explica. También te puede interesar: Crecimiento, solvencia y nuevos retos para el mercado asegurador ecuatoriano En ese contexto, las aseguradoras trabajan en el desarrollo de seguros inclusivos y microseguros, enfocados en segmentos históricamente desatendidos. Además, impulsan programas de educación financiera para generar mayor conciencia sobre gestión de riesgos y protección patrimonial. “Tenemos que crear cultura de prevención. El seguro no debe verse únicamente como un producto financiero, sino como una herramienta de estabilidad para las familias y las empresas”, afirma el experto. Innovación y tecnología en el sector La transformación tecnológica también está cambiando la manera en que operan las aseguradoras y cómo diseñan sus productos. Según Salas, el sector está dejando atrás modelos tradicionales para enfocarse en soluciones más personalizadas, ágiles y adaptadas a las necesidades reales de los usuarios. “Hoy el cliente busca productos fáciles de entender, accesibles y con procesos simples. El mercado está evolucionando hacia seguros diseñados según las características y necesidades específicas de cada grupo”, comenta. ¿Cuáles son los seguros más demandados? Seguro de vida. Se mantiene como el producto más demandado por los ecuatorianos, impulsado principalmente por la necesidad de proteger económicamente a las familias y garantizar estabilidad financiera ante imprevistos. Seguro vehicular. Ocupa el segundo lugar entre los ramos con mayor demanda en Ecuador, especialmente por el crecimiento de la venta de autos y la necesidad de protección frente a robos y accidentes. Seguros de incendio y líneas aliadas. Se posiciona como otro de los ramos más importantes del mercado, debido a la protección de infraestructura empresarial, comercial e industrial. Visión a futuro La apuesta de FEDESEG y del ecosistema asegurador es avanzar hacia un mercado más cercano al cliente, más transparente y con mayor impacto social. Para ello, el trabajo conjunto entre aseguradoras, brokers, autoridades y empresas tecnológicas será clave. “La visión del sector es aumentar el impacto y proteger a más ecuatorianos. El objetivo no es solo vender seguros, sino construir una población más protegida y resiliente”, concluye el ejecutivo.