La protección a través de los seguros ha cobrado mayor relevancia. Ya sea frente a emergencias médicas, accidentes o eventos como robos o desastres naturales, contar con el respaldo de un seguro adecuado puede marcar la diferencia entre la estabilidad y la crisis. En ese sentido, los brokers de seguros juegan un papel fundamental en la protección del patrimonio personal y empresarial en Ecuador. Su rol va más allá de la intermediación: ofrecen asesoría especializada, promueven la cultura aseguradora e impulsan la transformación del sector. “El broker es el asesor directo del cliente. No vendemos productos, ofrecemos soluciones”, afirma Alfredo Serrano Alvarez, Presidente de la Asociación Nacional de Asesores Productores de Seguros del Ecuador (ANACSE). Según el representante gremial, los brokers cumplen un rol estratégico en el ecosistema asegurador, ya que no solo orientan a personas y empresas en la contratación de seguros, sino que los acompañan antes, durante y después de los siniestros. Esta cercanía con el cliente permite ofrecer alternativas a medida, evaluar coberturas según necesidades reales y facilitar procesos de reclamo con mayor eficiencia. “Nuestro trabajo es evitar que una persona pierda su casa o que una empresa tenga que cerrar por un evento inesperado”, enfatiza Serrano. También te puede interesar: Ciencias actuariales: El pilar invisible de un seguro confiable Innovación y desafíos En un mercado cada vez más digital, los brokers están incorporando herramientas tecnológicas que permiten mejorar la experiencia del cliente. “Hoy muchos usamos cotizadores en línea y estamos avanzando en procesos con inteligencia artificial para tareas repetitivas”, comenta Serrano. De hecho, ANACSE está organizando capacitaciones específicas sobre IA aplicada al seguro, una señal clara de adaptación a nuevas tendencias. Sin embargo, la innovación también debe lidiar con problemas estructurales. El aumento de la inseguridad en Ecuador ha elevado la siniestralidad en seguros de vehículos y hogares, llevando a algunas aseguradoras a establecer algunas restricciones o cambios en las condiciones de ciertos seguros. “Cada aseguradora define su política de suscripción de riesgos, pero es evidente que este problema requiere soluciones integrales como país”, advierte. Cultura de seguros: una tarea pendiente Uno de los grandes retos del sector, según ANACSE, es fortalecer la cultura aseguradora en Ecuador. “Hay quienes creen que con el IESS basta, pero en una emergencia grave, la atención pública no siempre llega a tiempo. Un seguro privado puede marcar la diferencia entre estabilidad y quiebra familiar”, recalca Serrano. Para ello, el gremio trabaja en campañas de concientización y formación continua, especialmente en torno a seguros médicos, de vida, patrimoniales y microseguros.