Una hermética empresa china está entrando con fuerza en el modelo de negocio de la moda rápida. Shein, respaldada por Sequoia Capital China, ha arrebatado la cuota de mercado a H&M y Zara, con la producción de ropa de bajo costo a una velocidad de vértigo. El análisis inteligente de los datos de los compradores más un control sobre sus procedimientos de diseño y cadena de suministro permiten a Shein sacar miles de nuevos artículos a diario. En un post de 2018, en su blog de WeChat, afirmó que era capaz de diseñar y producir un producto nuevo en solo dos semanas. La empresa no se ha molestado en construir una red de tiendas físicas, ya que vende muy bien online y se ha convertido en una de las sensaciones de TikTok, con el respaldo de celebridades como Katy Perry y Lil Nas X. ➤ Ver también: La moda y su importante papel en la detención del cambio climático Es la primera o segunda mayor app de compras en los principales mercados de Occidente, según la consultora App Annie. La empresa facturó USD 10.000 millones el año pasado, según LatePost, un medio chino. A modo de comparación, la propietaria de Zara, Inditex, facturó USD 24.000 millones en 2020. Pero sus clientes saben muy poco de la empresa y mucho menos del origen del algodón que usan para sus prendas de USD 3. Actualmente se enfrentan a reclamaciones de vulneración de la propiedad intelectual de diferentes marcas de ropa, según informó el Financial Times el 14 de julio. Shein dice poco de sus orígenes y tampoco incluye a China como uno de sus mercados objetivo. En una versión en caché de una nota de prensa, emitida en Nanjing, que ya no está accesible, se afirmó que la empresa fue lanzada en 2008 por Chris Xu, “un licenciado chino de la Universidad de Washington nacido en Estados Unidos”. Pero la empresa, valorada en más de USD 15.000 millones en agosto del año pasado, según datos de PitchBook, no respondió cuando se le solicitó que comentase esa noticia. Dado el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China, el pasar desapercibido parece prudente. Shein no es la única empresa china que hace lo posible por ocultar su origen nacional. Miniso, con sede en Guangzhou, se esfuerza por parecer una versión con descuentos de las empresas japonesas Muji o Uniqlo. Si Shein solicita una admisión para cotizar en una Bolsa fuera de China, podría ser difícil. Encuentra algunas lagunas en las normas estadounidenses sobre importación, para mantener sus precios bajos, según el analista Douglas Kim, que publica en SmartKarma. Pero eso podría no durar, si se vuelve a intensificar la guerra comercial. Hasta entonces, sin embargo, obligará a Zara y a H&M a no relajarse. Fuente: El País