En Ecuador, el avance es desigual: mientras algunos sectores han fortalecido sus capacidades, la mayoría aún opera con niveles básicos de protección en un entorno donde las amenazas crecen en frecuencia y sofisticación. Patricio Ramón, Socio de Risk Services de PwC Ecuador, advierte que el país enfrenta un escenario heterogéneo. “No existe un estándar uniforme de gestión en ciberseguridad”, señala, al tiempo que destaca que “sectores como la banca han logrado consolidar buenas prácticas e inversión, pero no representan la realidad de la mayoría de empresas”. El especialista identifica al ransomware como el principal riesgo actual. “Es un secuestro de la infraestructura tecnológica que puede paralizar completamente a una organización”, explica. A su criterio, “las empresas no pueden eliminar el riesgo al 100%, pero sí reducirlo significativamente si corrigen vulnerabilidades a tiempo y fortalecen sus capacidades de respuesta”. En este contexto, la cultura organizacional se vuelve determinante. Ramón subraya que “las empresas pueden invertir millones en protección, pero basta un clic en un correo malicioso para generar una brecha”. Por ello, insiste en que “la ciberseguridad es una responsabilidad compartida y el nivel de conciencia de las personas define el nivel real de protección”. También te puede interesar: Ciberseguridad, un elemento neural para las organizaciones El impacto ya escaló al ámbito estratégico. “Muchas compañías han tenido pérdidas millonarias e incluso han estado al borde de cerrar por ataques”, afirma. Sin embargo, reconoce que “todavía no es un tema recurrente en la agenda de los directorios”, pese a que “debería ser tratado como un riesgo empresarial y no solo tecnológico”. A futuro, la IA añade un nuevo nivel de complejidad. “Las mismas herramientas que usan las empresas también pueden ser utilizadas por delincuentes para identificar vulnerabilidades”, advierte. En ese sentido, concluye que la clave será anticiparse, entender las nuevas amenazas y tomar decisiones informadas desde la alta dirección”.