Diversos estudios sostienen que los estudiantes experimentan una disminución temporal en la concentración, el ritmo académico y la regulación emocional después de períodos prolongados de descanso. Un informe del American Institute of Stress (2023) señala que los cambios abruptos en la rutina pueden generar resistencia, irritabilidad o falta de interés, especialmente en las primeras semanas del regreso. También puedes leer: Psiquiatras comparten hábitos de salud mental para 2026 “Volver a clases después de las fiestas requiere reconstruir gradualmente el ritmo, la disciplina y la energía emocional de los estudiantes. La motivación no se impone, se despierta mediante experiencias positivas y un acompañamiento cercano”, explica Karen Yepez, Directora de Aprendizaje de Innova Schools Ecuador. Claves para acompañar a los estudiantes en el regreso a clases Ante esta realidad, la experta comparte estrategias prácticas para que las familias acompañen este proceso de manera efectiva: Reconstruir la rutina de manera gradual: Volver de golpe a una rutina estricta puede generar rechazo. Se sugiere reestablecer horarios de sueño, alimentación y estudio de manera progresiva durante los primeros días. Validar emociones y abrir espacios de conversación: Permitir que los estudiantes expresen cómo se sienten respecto al regreso facilita la adaptación. “Escuchar y validar emociones es fundamental para que el niño o adolescente sienta seguridad y confianza en su proceso”, Karen Yepez, Directora de Aprendizaje de Innova Schools Ecuador. Establecer metas pequeñas y alcanzables: Definir objetivos claros, como organizar el material, completar tareas cortas o participar en clase, ayuda a recuperar la motivación y el sentido de logro. Conectar el aprendizaje con intereses personales: Relacionar contenidos escolares con hobbies, pasatiempos o experiencias vividas en vacaciones aumenta el compromiso y la curiosidad. Crear ambientes positivos y libres de presión: La motivación surge en contextos donde el error se entiende como parte del aprendizaje y donde se celebra el esfuerzo más que la perfección. Fomentar hábitos saludables: Dormir entre 8 y 9 horas, reducir pantallas antes de dormir y promover actividad física mejora la concentración y el estado emocional. El regreso a clases tras las festividades de diciembre es una oportunidad para reconstruir hábitos, reforzar vínculos y renovar el entusiasmo por aprender. Con acompañamiento afectivo, una rutina equilibrada y metodologías motivadoras, los estudiantes pueden retomar su ritmo académico con seguridad, autonomía y energía positiva.