El reto de usar las remesas para el desarrollo
El Banco Mundial proyecta que para 2016 el flujo de remesas, incluidas las de países de ingreso alto, llegue a USD 681.000 millones.
En su informe bianual emitido el año pasado, el Banco Mundial (BM) señaló que las remesas se mantendrían estables, pese al aumento de las deportaciones en algunos países de acogida.
De acuerdo con el BM, en muchos países del mundo, las remesas siguen siendo una fuente fundamental de recursos externos y exceden con creces la asistencia oficial para el desarrollo; además, son más estables que la deuda privada y los flujos de capital de cartera.
En muchos de estos países proveen cantidades importantes de divisas, superan los ingresos provenientes de las principales exportaciones y cubren una generosa proporción de las importaciones. Por ejemplo, en Nepal las remesas superan en casi el doble a los ingresos por concepto exportaciones de bienes y servicios, mientras que en Sri Lanka y Filipinas representan más del 50% y 38%, respectivamente.
En India alcanzaron los USD 68.000 millones en 2013, cifra mayor que los USD 65.000 millones obtenidos de las exportaciones emblemáticas de servicios de software del país.
El reto consiste en aprovechar estos grandes flujos anuales de efectivo para fines de desarrollo.
Artículo originalmente publicado por: El Telégrafo
De acuerdo con el BM, en muchos países del mundo, las remesas siguen siendo una fuente fundamental de recursos externos y exceden con creces la asistencia oficial para el desarrollo; además, son más estables que la deuda privada y los flujos de capital de cartera.
En muchos de estos países proveen cantidades importantes de divisas, superan los ingresos provenientes de las principales exportaciones y cubren una generosa proporción de las importaciones. Por ejemplo, en Nepal las remesas superan en casi el doble a los ingresos por concepto exportaciones de bienes y servicios, mientras que en Sri Lanka y Filipinas representan más del 50% y 38%, respectivamente.
En India alcanzaron los USD 68.000 millones en 2013, cifra mayor que los USD 65.000 millones obtenidos de las exportaciones emblemáticas de servicios de software del país.
El reto consiste en aprovechar estos grandes flujos anuales de efectivo para fines de desarrollo.
Artículo originalmente publicado por: El Telégrafo