En aquel entonces nadie hablaba de transformación digital, analítica aplicada al mundo de los negocios, metodologías ágiles, información en la nube, etc. Era un mundo complejo sin duda, pero con otro tipo de dinamismo. ¿Qué significa esto? Los directivos necesitan estar conscientes que la vigencia e impacto que puedan generar en sus organizaciones, en gran medida depende de qué tan capaces son de estar en un ciclo constante de aprender, desaprender y reaprender. Esto que, a primera lectura suena lógico, implica determinación, humildad y gran curiosidad intelectual. Los roles que desempeñamos en las organizaciones están en un cambio vertiginoso y es necesario que aprendamos cosas nuevas para estar listos a desempeñar nuevas tareas también. Esto es lo que se conoce como reskilling. Más allá de que el campo del conocimiento está en constante evolución y expansión, lo que marca la diferencia en los altos niveles jerárquicos viene dado por las competencias “blandas” que posee el líder. En el mundo en que actualmente vivimos es fundamental trabajar en aspectos como empatía, adaptabilidad al cambio, autodesarrollo, pensamiento innovador y crítico, habilidad para tomar decisiones y orientación al trabajo en equipo. Es por esto que el IDE Business School promueve en cada uno de sus programas la necesidad de mantener un excelente “estado físico” actitudinal, para el desarrollo permanente de esas competencias. Es como una persona que pretende fortalecer sus músculos y reconoce que es indispensable acudir a un centro de entrenamiento para practicar la rutina que lo mantenga en excelente forma. Y que, si deja de ejercitarse, perderá la capacidad adquirida. Si bien es cierto que el panorama actual es de gran incertidumbre, esto debe ser tomado como una enorme oportunidad, ya que, si fuera todo lo contrario, es decir, si viviéramos en un escenario estable y predecible, estaríamos ante el gran riesgo de ser reemplazados por algoritmos e inteligencia artificial. Es precisamente en la incertidumbre donde el juicio humano se vuelve fundamental. Y dicho juicio solo se fortalece si estamos abiertos a seguir aquel ciclo ya señalado de aprender-desaprender y reaprender. Esto es lo que hacemos en el IDE. Ver también: ➤ Sula: más que una marca, una muestra de amor por Galápagos ➤ Tipti, un ecositema exitoso creado al rededor de su modelo de negocio ➤ "Ser empresa pública no significa perder, significa general utilidades para los ecuatorianos" ➤ Grupo Ekos y PwC, generan alianza de alto valor ➤ Perspectiva económica de la cadena productiva del sector de alimentos ➤ El presente y futuro de la industria de alimentos ➤ Ranking sector de alimentos top 100