Según la empresa Recygreen, siete de cada diez personas reciclan para obtener un ingreso adicional, mientras que solo tres lo hacen motivadas por el cuidado del medioambiente. Para una familia que separa de forma constante materiales como cartón, papel, botellas, aluminio y otros plásticos, esta práctica puede representar entre $10 y $30 mensuales, dependiendo del volumen acumulado y de los precios del mercado, de acuerdo con un estudio de la Facultad de Economía de la Universidad Central del Ecuador. Aunque el hábito del reciclaje ha ganado terreno, Luis Miguel Villarruel, gerente general de Recygreen, considera que el porcentaje de participación todavía es bajo frente a otros países. A su criterio, uno de los principales retos sigue siendo la falta de educación sobre la correcta clasificación de los residuos y el potencial de reutilización de los materiales. El especialista explicó que el plástico continúa siendo el residuo con mayor impacto ambiental y que la mezcla de distintos tipos de este material dificulta su reciclaje. En la planta de Recygreen, el plástico representa el mayor volumen procesado y, junto con cartón, metales, cobre y equipos electrónicos, la empresa logra reciclar el 92,8% del material que recibe. Te puede interesar: El precio de un compañero: mantener un perro puede costar hasta USD 6.000 al año La baja separación de residuos también tiene un impacto económico para la ciudad. Según Alexandra Bermúdez, directora de la Fundación Laboratorio del Reciclaje, la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos (Emgirs) destina alrededor de $100 por cada tonelada de residuos gestionada. Cada día Quito genera cerca de 2.000 toneladas de desechos, de las cuales aproximadamente el 70% podría clasificarse y aprovecharse. Sin embargo, al no llegar separados desde los hogares, la mayor parte termina en el relleno sanitario de El Inga, incrementando los costos de disposición final y desaprovechando materiales que podrían reincorporarse a la economía circular. Como parte de su estrategia para fortalecer el reciclaje, el Municipio impulsa los Centros de Educación y Gestión Ambiental (Cegam), donde los ciudadanos pueden entregar materiales reciclables para su clasificación y aprovechamiento. Cada uno de estos centros ha requerido una inversión cercana a $400.000, mientras que el futuro Complejo Ambiental de Quito, proyectado junto al relleno sanitario de El Inga, contempla una inversión de $190 millones. FUENTES: RECYGREEN | EMGIRS | CEGAM