Además de haber fundado una de las tecnológicas más disruptivas del mundo, parte del legado del fallecido Steve Jobs son sus lecciones de vida, pensamiento innovador, emprendimiento o incluso, felicidad. En lo que atañe a los empleados que realmente marcan la diferencia dentro de una empresa y ayudan a que su producto despunte, hace 27 años el CEO de Apple llegó a una conclusión. No se trata de replicar el proceso, sino de centrarse en el contenido Cuando una empresa tiene éxito, tiende a asumir que hubo "magia" en el proceso que condujo a ese éxito, y trata de replicarlo. Por ejemplo, cuando un equipo multidisciplinar consigue desarrollar un producto de éxito, se replica para el siguiente lanzamiento, institucionalizando el proceso. Este es un gran error: para Steve Jobs, el contenido era el resultado. El Mac y su interfaz gráfica. El iPod. El iPad. El iPhone. Comprender la idea y buscar el resultado es el valor que distingue a los trabajadores verdaderamente excepcionales. Aunque el gráfico del rendimiento de la plantilla suele parecerse a una curva de campana —pequeño porcentaje de alto rendimiento a un lado, pequeño porcentaje de bajo rendimiento al otro y gran mayoría de rendimiento medio en el centro—, las investigaciones destacan que, al igual que ocurre con la regla del 80/20, la mayor parte del rendimiento de una empresa procede de una minoría. Esta pequeña cifra son las superestrellas, y la distribución se conoce como ley potencial. Se trata de una relación funcional entre dos cantidades, donde un cambio relativo en una cantidad resulta en un cambio relativo proporcional en la otra cantidad, independientemente del tamaño inicial de estas cantidades. Una investigación destaca que los empleados superestrella son 3 veces más valiosos que sus compañeros, mientras que un estudio de McKinsey concluye que los empleados de alto rendimiento son 4 veces más productivos que los de rendimiento medio. Otros CEO también apoyan esta diferenciación: el cofundador de Netflix, Reed Hastings, cree que los mejores programadores aportan entre 10 y 100 veces más valor que un programador medio. Los mejores empleados están infrarremunerados Sin saber que lo están haciendo, de este modo muchas empresas no recompensan adecuadamente a estos empleados sobresalientes. Una de las consecuencias más evidentes es la fuga de talento: los empleados de alto rendimiento tienen una probabilidad entre media y alta de dejar su trabajo actual en los próximos 6 meses. "Tus mejores empleados no son los que destacan por seguir procesos. Descubrí que los mejores son los que realmente entienden el contenido", dijo Steve Jobs. También te puede interesar: Bill Gates: Sus consejos para ser un líder exitoso La recomendación es que tu empresa se fije en aquellos que ponen el foco en el resultado y conocen a fondo lo que generará valor. Esto debe tenerse en cuenta para las decisiones de retribución, retención de talento y promoción. Fuente: Business Insider