Como parte de su compromiso con la sostenibilidad y la construcción de una economía más circular, Cervecería Nacional impulsa diversas acciones orientadas a optimizar la gestión de residuos y generar valor compartido en las comunidades. En este contexto, en 2022 desarrolló el programa Vidrio Mejor Planeta, con el objetivo de empoderar a los recicladores de base y reducir la intermediación en la cadena de reciclaje. Esta iniciativa articula esfuerzos bajo una visión integral que combina eficiencia ambiental con desarrollo social. En alianza con la Fundación Redes con Rostro, y desde el mes de diciembre el proyecto MarLi – Prevención de Basura Marina en Ecuador, implementado por la Cooperación Técnica Alemana GIZ, el programa promueve la participación activa de estos actores clave mediante acompañamiento técnico, fortalecimiento organizativo y la mejora de sus condiciones económicas, consolidando así un modelo sostenible, inclusivo y escalable. A la fecha, Vidrio Mejor Planeta ha logrado recuperar más de 3.200 toneladas de vidrio, evidenciando un avance significativo en la transformación de residuos en recursos y en la promoción de una cultura de reciclaje más consciente. Uno de los hitos más recientes del programa es la implementación de un nuevo Centro de Acopio en Salinas, que beneficiará directamente a 56 recicladores de base de la zona. Esta acción no solo fortalece la capacidad operativa del proyecto, sino que también mejora las condiciones de trabajo e impulsa una inclusión más justa dentro de la cadena de valor. También te puede interesar: BYD lideró jornada de limpieza en playa Chipipe-Salinas y recolectó 135 kilos de basura En este marco, la articulación entre Cervecería Nacional y la Cooperación Alemana GIZ, a través del proyecto MarLi, ha permitido potenciar el impacto territorial del programa, integrando enfoques de economía circular con la prevención de la basura marina. Esta colaboración fortalece capacidades locales, promueve modelos de gestión de residuos más eficientes y contribuye directamente a la reducción de desechos que podrían terminar en ecosistemas marino-costeros. Además, el programa continúa expandiéndose a nivel territorial, con presencia en provincias como Manabí y Cotopaxi, y su reciente llegada a Santa Elena, ampliando su alcance e impacto en el país. De esta manera, Cervecería Nacional reafirma que las acciones sostenibles, cuando se sostienen en el tiempo y se articulan con aliados estratégicos como la Cooperación Alemana GIZ, pueden generar cambios reales, no solo en la gestión de residuos, sino también en la calidad de vida de las personas y en la forma en que entienden el desarrollo.