La ciudadanía demanda que las organizaciones piensen, además del valor económico que generan, en cómo lograr un impacto ético, social y ambiental que contribuya a la mejora y la sostenibilidad del entorno en el que operan. Solo así conseguirán inspirar confianza y ganarse una legitimidad para operar. Sobre esta base hay que ir construyendo valor y consistencia en todo lo que hagamos. PILAR 1: EL CAMBIO GENERA OPORTUNIDADES: “The New Normal”“Change is inevitable. Growth is optional”. (John C. Maxwell) Es innegable que las empresas han sido y son uno de los motores más fuertes del progreso desde hace cientos de años. Han jugado un rol fundamental en mejorar la calidad de vida de millones de personas a través del trabajo para conseguir el equilibrio entre el gobierno y la sociedad civil. Cuando esta relación está en armonía, las empresas son capaces de detectar las necesidades de sus comunidades, pero en los últimos 50 años, el contrato social (compromiso con la sociedad) entre las empresas y la sociedad parece que se ha estado perdiendo. El “New Normal” ha creado el contexto perfecto para catalizar la evolución de los asuntos corporativos y la comunicación con los profesionales. La comunicación y el enganche de los distintos grupos de interés se ha convertido en una competencia principal que todas las empresas quieren lograr para obtener una relación sana entre los negocios y la sociedad. PILAR 2: LA ERA DEL PROPOSITO: “Purpose Driven Organizations”“Efforts and courage are not enough without purpose and direction”. (John F. Kennedy) Es un concepto relativamente nuevo, pero ya empieza a ser una tendencia entre las compañías. Es el propósito corporativo, con el que se quiere expresar mejor el compromiso de las empresas hacia la sociedad, tradicionalmente formulado en la misión, visión y valores. El propósito engloba estos conceptos e incide en el PARA QUÉ. Para qué hace lo que hace y para qué tiene sentido que una compañía realice su actividad de la forma en que lo hace. El cumplimiento del propósito personal de cada empleado dentro del propósito corporativo es la esencia de una “Purpose Driven Organization”. Pero descubrir este alcance requiere que uno evolucione de una lógica de gestión neoclásica a una que se base en, lo que llamaré aquí, el nuevo management lógico del propósito. Para llevar a cabo esta construcción, los managers y directivos deberán asegurarse de que los empleados entiendan QUÉ HACER y CÓMO HACER sus funciones en el trabajo, pero fundamentalmente preguntarse POR QUÉ LO HACEN. Para terminar, hagámonos dos preguntas que nos acercarán más a esta nueva dinámica: ¿Qué significa para mí el propósito de la empresa en la que trabajo? Y, ¿cómo me ayuda en el desarrollo de mi propósito personal? Se requiere superar el “mito de dos mundos separados” en el que las identidades de trabajo están completamente desconectadas de las identidades que no son de trabajo. En la noción bilateral de propósito, los individuos reciben auténticamente significado del propósito de la organización y la organización recibe auténticamente significado desde el propósito de cada empleado. Una de las señales inequívocas de una empresa con un propósito determinado es que, de una manera ordinaria y a veces desapercibida, influye positivamente en las familias y las relaciones personales de sus empleados. Por _ Andrea Amaroandrea@avantisgroup.es Co-fundadora de AVANTIS, consultora de innovación nacida en España hace 4 años con el propósito de transformar de manera radical y humana el mundo corporativo. Andrea forma parte de la iniciativa de difusión de conocimiento liderada por www.myskillsgap.xyz