El mundo está pendiente de cómo la inflación puede alterar las condiciones previas que se habían marcado. Los barriles de Brent y WTI superaron ya los máximos del 2019 y, con las expectativas que hay sobre una reactivación, los expertos empiezan a ver que el oro negro puede volver a alcanzar niveles no vistos desde el año 2013: por encima de los USD 100. Los precios del petróleo podrían subir por encima de esta cota el próximo año, si las tendencias de la demanda siguen mejorando. Así, al menos, lo ve el analista de Bank of America, Francisco Blanch, en un reciente informe. El informe da más posibilidades a que alcance ese precio objetivo que lleva ya marcando el horizonte de muchos traders, pero que hasta ahora ha recibido relativamente poco respaldo de los analistas de Wall Street. ➤ Ver también: 8 mercados compraron menos banano a Ecuador El activo ha subido por encima de los USD 100 varias veces en las últimas dos décadas, pero las posibilidades de que eso vuelva a ocurrir parecían disminuir a medida que cambiaba la dinámica de la industria. “La perforación de esquisto en Estados Unidos se volvió tan productiva a mediados de la última década que parecía que la oferta siempre se mantendría lo suficientemente alta como para mantener bajos los precios, independientemente de lo que hicieran la OPEP y otros países productores de petróleo”, explican desde RBC Capital. “Es casi seguro que los vehículos eléctricos provocarán una caída de la demanda de petróleo, pero el año pasado se dio la vuelta a esas suposiciones”, añaden. Desde Trafigura Group hasta Goldman Sachs Group, también concretan que el petróleo podría alcanzar los USD 100 nuevamente en las condiciones adecuadas. La perspectiva cada vez más optimista para el petróleo se suma a la presión sobre la coalición OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia, para limitar la producción. Si bien Riad ha señalado que prefiere actuar con cautela, un mercado mundial cada vez más estrecho podría obligar a la alianza a abrir un poco los grifos. El Covid-19 hizo que los precios del combustible cayeran y obligó a los productores a reducir la velocidad de perforación. Sin embargo, lo que se produjo a continuación ha sido una auténtica sorpresa para los agentes del mercado. En lugar de retomar sus viejas costumbres, cuando la demanda de combustible se recuperó nuevamente, la mayoría de los productores se contuvieron para ahorrar liquidez y mantener sus balances bajos: la producción de petróleo estadounidense está casi un 12% por debajo de sus niveles máximos y pocos analistas esperan que la actividad vuelva a dinamizarse. La OPEP también ha restringido las perforaciones. “Eso significa que la demanda de combustible está aumentando, pero la oferta aún no se ha recuperado, lo cual empuja los precios al alza”, resalta JPMorgan. El petróleo que se había almacenado durante los cierres de Covid ya se ha extraído y utilizado, y los inventarios de petróleo están por debajo de sus niveles históricos en los países desarrollados. Fuente: Business Insider