A menudo me preguntan cómo mantener una actitud positiva cuando hay circunstancias que parecen nublar nuestra felicidad. Mi respuesta es simple: comienza por enfocarte en lo que eres, en lo que generas y en lo que tienes. Frecuentemente, la rutina nos hace actuar en automático, mostrándonos primero lo negativo, lo difícil y lo desafiante. Sin embargo, si partimos de la firme creencia de que todos venimos al mundo para ser felices, vivir en abundancia y tener una vida significativa, todo cambia. Para cultivar una mentalidad positiva, es esencial pensar en lo que deseamos que ocurra y valorar lo que ya tenemos en nuestras vidas. Debemos rescatar lo hermoso que nos rodea y permitir sorprendernos. La capacidad de generar oportunidades comienza con nuestros pensamientos, se refleja en nuestras palabras y se manifiesta en nuestras acciones, lo que finalmente da lugar a resultados. Por tanto, es fundamental prestar atención a nuestros pensamientos, ser conscientes de lo que pensamos a diario y elegir enfocarnos en la gratitud. En este maravilloso cierre de año, te desafío a cerrar círculos pendientes, liberarte de lo que pesa, lo que no suma en tu vida, y tomar acción en asuntos que has postergado. Inicia por perdonarte si en el pasado actuaste mal, dejaste de decir o hacer las cosas bien, simplemente suelta y déjalo en el pasado, aprendiendo la lección, abrázate y perdónate. Luego, haz una lista de las conversaciones que has evitado, los perdones que necesitas otorgar o solicitar, y las deudas emocionales que te agobian. Al liberarte de estas cargas, te sentirás más ligero y podrás acercarte a las personas que has alejado. Por _ Karina Páez, Experta en transformación personal