Esta alza representa el mayor rendimiento interanual que ha experimentado el metal desde 1979, impulsada por compras persistentes de bancos centrales, flujos inéditos hacia ETF respaldados en oro y movimientos de diversificación de economías emergentes que buscan reducir su exposición al dólar. Durante todo septiembre, los ETF respaldados por oro registraron entradas netas por USD 17.300 millones, la mayor cifra mensual de flujos en la historia de estos instrumentos, principalmente desde mercados de América del Norte y Europa. La demanda por estos vehículos refleja una tendencia estructural más que una acción especulativa de corto plazo. También peudes leer: América Latina pierde competitividad en el Índice de Innovación Global El récord se da en medio de un panorama global con varias fuerzas convergentes: expectativas de que la Reserva Federal de EE. UU. recorte tasas, elecciones y crisis fiscales en Washington, y la presión geopolítica sobre divisas tradicionales. Entre las proyecciones optimistas, Goldman Sachs ha elevado su estimado de precio del oro para diciembre de 2026 a USD 4.900 por onza, basándose en la continuidad de los flujos hacia ETF, mayor compra por bancos centrales y la persistencia del apetito por cobertura ante inflación y riesgo cambio. Fuente: Bloomberg Línea.