Este modelo empresarial asociativo e incluyente es, precisamente, la esencia de El Ordeño y se aplica a través de sus valores: generar confianza y bienestar. “Queremos ser la mejor empresa para contribuir a un mundo mejor” es el objetivo de la organización. La empresa lleva 20 años en la implementación de acciones para fomentar la sostenibilidad, con un modelo que no solamente es incluyente sino que promueve el comercio justo, con la misión de generar bienestar de una manera responsable. La visión incluyente es uno de los pilares corporativos de la organización, y en El Ordeño se respeta a todas las personas, sus decisiones, sus proyectos y programas. Como punto de partida se trabaja en elevar la autoestima, porque están conscientes de que no puede existir un desarrollo pleno si la autoestima de las personas está baja. Un trabajo mancomunado con los productores En un ambiente de respeto y de alta autoestima con pequeños y medianos productores, se logra fortalecer sus capacidades técnicas, productivas y financieras, para que tengan una visión empresarial y den el salto de ser pequeños productores a emprendedores. El éxito que ha conseguido este modelo empresarial ha sido probado y se aspira a replicar en otras cadenas productivas como: mellocos, papas, cebolla, entre otros. El modelo tiene impacto también porque pretende reducir la migración del campo a la ciudad, como resultado de la oportunidades de desarrollo y generación de ingresos que ofrece a los productores. Un trabajo justo y ordenado Esta visión y trabajo de El Ordeño beneficia a más de 6.000 pequeños y medianos productores, de las provincias de Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Guaranda, Napo, y Pastaza y la leche se recoge en alrededor de 90 centros de acopio. Éstos no son creados al azar, primero se identifican las zonas rurales con mayores niveles de desnutrición y pobreza, pero también con gran potencial de asociatividad. y luego de llegar a acuerdos con la comunidad en los procesos para formar las asociaciones. Luego se busca el financiamiento. La empresa aprovecha la infraestructura existente, la mejora y con el trabajo de los mismos campesinos se cambia la lógica productiva y social de comunidades históricamente olvidadas. Cada productor entrega los litros de leche ordeñada en los centros de acopio, y con el código asignado conoce automáticamente el valor que obtendrá por su producto. Se realizan pruebas y control de calidad de la leche para verificar que esté libre de antibióticos y entregar un producto de calidad a las industrias. Además, El Ordeño realiza continuamente capacitaciones en temas que fortalecen las capacidades de los productores para asegurar la calidad de la leche para el consumo de las familias ecuatorianas. Las capacitaciones crean oportunidades de crecimiento y facilitan la conexión entre el campo y las distintas ciudades. En los 90 centros de acopio, los pequeños productores reciben un precio justo por la leche y un precio mayor al que ofrecen los intermediarios. Este ingreso es muy importante porque la leche se conoce como el sueldo o flujo de caja del campo, lo que significa que sirve como sustento de miles de familias. Pero también, financia otros cultivos agrícolas, que pueden usar los mismos centros de acopio para potenciarse.