Él fue parte del equipo creativo que desarrolló esta nueva propuesta junto al Chef Ejecutivo del Hotel, José Tamayo, cocinero que cuenta con 16 años de experiencia trabajando en hoteles de alto nivel. “Este no es un menú típico de cocina ecuatoriana, y es diferente a nuestras otras propuestas El anterior tenía rasgos europeos. Ahora hemos decidido regresar al país, al producto local y resaltar la tradición, rescatar sabores y, sobre todo, generar una gran experiencia”, mencionó. Por otro lado, destacó el trabajo creativo de quienes participaron en el menú. “Todos los que formamos parte del equipo y que trabajamos de manera colaborativa nos sentimos orgullosos de lo que hemos logrado. No fui solo yo, yo aporté un 70% porque lo he trabajado desde el pasado. Pero pusimos toda la experiencia que hemos adquirido aquí y en restaurantes internacionales (un miembro del equipo hizo pasantías en dos restaurantes con Estrellas Michelín). Creo que ese trabajo en equipo marca la diferencia”, comentó. También puedes leer: Kiruba: hay cosas que nunca cambian Son diez tiempos, los cuales se sirven con la dedicación y cuidado necesarios para entender a profundidad sus conceptos y experimentar cada detalle, textura y -por supuesto- para deleitarse con cada sabor, el cual -como toda obra de arte- tiene una razón de ser en este universo de experiencias sensoriales. Es así que cuenta con aperitivos como la Perla del Pacífico, que se trata de una ostra, cuyo centro da la sensación de comer una brillante perla o una rosa elaborada con remolacha, la cual se va abriendo mientras el mesero vierte jus de hinojo sobre ella, recordándonos la belleza del florecimiento. También cuenta con otros tiempos como carpaccio de langostino; un pez brujo de las Galápagos con café, miel de cacao; un hongo ostra rey, emulsión de ají macerado, demi glace de ave; Espumilla de hierbaluisa y crema de mucílago; entre otros ingredientes que hacen del buen comer un espacio lento de aprendizaje sobre sabores ancestrales. “Este menú no se limita a una serie de platos, es una experiencia diseñada para ser vivida plenamente. Nuestra cocina de autor no solo busca deleitar el paladar, sino crear una vivencia extraordinaria y memorable,” comentó José Tamayo. También puedes leer: Los mejores hoteles del mundo en 2024 de la lista The World’s Best Hotel Por otro lado, el maridaje que propone el personal de Casa Gangotena se basa en una vasta carta de vinos internacionales que resaltan cada sabor perfeccionando la experiencia. Y para quienes disfrutan de los cócteles, Jossimar Lujan trabajó una carta llamada”Flores”, en la cual se resalta la riqueza florícola que tiene el país. El nuevo menú de Casa Gangotena contiene pequeñas joyas, que nos recuerdan la riqueza gastronómica que tiene el Ecuador. Es una obra de arte que resalta entre la blancura de sus manteles, los cuales muestran la pulcritud del lugar, y que contrastan con un Centro Histórico que nos recuerda que la tradición y la vanguardia pueden ir de la mano, siempre recordando con orgullo las raíces de la tierra que nos da de comer.