Que contó con la presencia de José Luis Alvarez, de Banco Pichincha; Bert de Briev, Secretario Técnico del FONAG; Diana Ulloa, Fundadora y Coordinadora de la Red de Agua. El foro abordó los desafíos y oportunidades para restaurar el ciclo del agua en micro comunidades hídricas del Ecuador, poniendo énfasis en la articulación entre sociedad civil, empresa privada y sector público. El conversatorio fue moderado por Patricio Chambers, activista ambiental y representante del colectivo Rescate Río San Pedro. José Luis Álvarez, representante de Banco Pichincha y líder de la iniciativa Sumar Juntos, compartió la experiencia de la entidad financiera en proyectos de provisión de agua potable en comunidades rurales. Destacó que el principal reto no es técnico, sino social: la clave está en la “ingeniería social”, es decir, en la articulación con organizaciones locales y ONGs que ya trabajan en el territorio. Subrayó la importancia de fortalecer alianzas para generar soluciones sostenibles y círculos virtuosos en torno a la gestión del agua. Bert de Vries, secretario técnico del Fondo para la Protección del Agua (FONAG), hizo énfasis en que no existe una única receta para proteger las fuentes de agua. Explicó que el FONAG trabaja con un portafolio diverso de acciones que van desde acuerdos de conservación hasta intervenciones específicas según las características del ecosistema. Recalcó que, si bien la reforestación es útil en ciertas zonas, en ecosistemas como el páramo —principal fuente de agua para Quito— no es técnica ni ecológicamente adecuada. Por ello, abogó por prevenir la deforestación y educar sobre las prácticas adecuadas según cada piso ecológico. Diana Ulloa, fundadora de la Red de Agua, destacó la importancia del liderazgo comunitario en los procesos de gestión del agua. Señaló que muchas comunidades aún desconocen el origen del agua que consumen y que es crucial impulsar una conciencia ambiental profunda. Subrayó que el trabajo en red ha permitido articular esfuerzos con jóvenes, mujeres y líderes locales para fortalecer la gobernanza hídrica y promover tecnologías apropiadas para el cuidado de fuentes y distribución del agua. El foro concluyó con reflexiones sobre la necesidad de mejorar la coordinación entre actores, invertir más en educación y prevención, y promover un enfoque integral que considere lo ecológico, lo social y lo económico como partes inseparables del ciclo del agua.