Japón produjo 5.336 toneladas de tencha en 2024, casi 2,7 veces más que una década atrás, pero la capacidad de aumentar la oferta tiene límites. En mayo de 2025, el precio de subasta de la tencha en Kioto alcanzó 8.235 yenes por kilogramo, un aumento de 170% interanual, reflejando la presión sobre una cadena que necesita más tiempo para responder. Estados Unidos se convirtió en el principal motor occidental del crecimiento. El mercado estadounidense de matcha para consumo doméstico pasó de unos USD 130 millones en 2023 a USD 200 millones en 2025, según datos internos de Jade Leaf Matcha, que estima que podría duplicarse hacia 2030. Además, cerca del 40% de los consumidores afirma reemplazar al menos una taza diaria de café por esta bebida. También puedes leer: IA impulsa a jóvenes inversores a tomar más riesgos El atractivo del matcha combina consumo, cultura y redes sociales. Su preparación ritual, su color característico y su asociación con bienestar lo han convertido en un producto especialmente popular entre consumidores jóvenes. Sin embargo, detrás de esa expansión existe una industria agrícola compleja: los nuevos cultivos tardan años en alcanzar niveles relevantes de producción y los productores japoneses enfrentan envejecimiento de la mano de obra y efectos del cambio climático. El crecimiento también está modificando las decisiones del campo. Algunos agricultores destinan más superficie a la producción de tencha debido a sus mejores precios, un cambio que puede alterar el equilibrio de la industria tradicional del té japonés. La próxima etapa del mercado estará marcada por la capacidad de garantizar calidad, origen y abastecimiento. El desafío ya no es crear consumidores para el matcha, sino asegurar una oferta suficiente para una demanda que avanza a mayor velocidad que los cultivos. Fuente: Revista Mercado