Todos, absolutamente todos hemos sentido miedo en algún momento de nuestra vida privada o laboral, pero deberíamos cuestionarnos, ¿a qué le tenemos miedo en realidad?, ¿al rechazo?, ¿miedo a la soledad?, ¿a ser juzgados o criticados?, ¿miedo a no ser parte de?, ¿miedo a sentirnos vulnerables?, ¿miedo a la inestabilidad?, ¿miedo a lo desconocido, al no control? Muchas veces no priorizamos las emociones en nuestro entorno laboral y personal, este puede ser un grave error ya que es la principal razón de nuestros actos, las emociones son las que nos encaminarán a una efectiva toma de decisiones. Cuando el miedo se apodera de nuestro cuerpo y nuestra mente, corremos el riesgo de sentirnos paralizados, este monstro gigante llamado “miedo”, nos habla, nos presiona y lo que es más grave, nos condiciona. ¿De qué se nutre el miedo? Su principal alimento es la incertidumbre, de aquella duda no resuelta que se apodera de nuestros sentidos, por lo que la claridad será el principal antídoto contra cualquier miedo. Hoy más que nunca son valorados los profesionales que identifican y gestionan sus emociones y las de su entorno. Es porque nos enfrentamos ante una sociedad donde prima la inmediatez, la hiper conectividad y los estereotipos, lo que nos lleva a sentirnos cada vez más presionados a una aprobación y validación constante. Para perder el miedo al miedo, es indispensable identificar cuando este nos empieza a acechar, reconocerlo y escuchar esta emoción será el primer paso para gestionarlo y así liberarnos. También te puede interesar: Rol de la mujer en la sostenibilidad: Impulso y transformación La mejor manera de gestionarlo es, permitiéndonos sentirlo, para eso identifica las señales de tu cuerpo, tus pensamientos, conductas, encuentra tu “¿para qué?”, solo el tuyo. Entrevista tu miedo de manera racional, cuestiónalo y finalmente actúa. No dejes que te paralice. Es muy posible que seas incomprendido, y cruelmente juzgado por tu entorno, aunque tus miedos no sean conocidos en todas sus dimensiones. La gravedad de esto es que tus sueños personales o profesionales podrán verse bloqueados. Pero no todo es tan obscuro, este monstruo de 8 cabezas no es inmortal, todo lo contrario, el momento que lo enfrentamos desde la aceptación y permitiéndonos sentirlo, pero sin darle espacio para que nos controle y nos limite al éxito, lo dimensionaremos en su justo tamaño e importancia y finalmente lo superaremos. Aceptemos que sentir miedo es parte de nuestra naturaleza humana, que es una alerta que nos puede prevenir de peligros, sin embargo, dentro del diario bregar no puede ser quien guíe nuestras vidas, no podemos permitirnos que nuestros esfuerzos se vean anulados por miedos muchas veces sobredimensionados.