Esta muestra pública, ubicada en la icónica estación San Francisco, invita a los usuarios a realizar un viaje en el tiempo a través de las imágenes de los tesoros arqueológicos descubiertos durante la fase de construcción de esta parada subterránea. La exhibición presenta un registro visual detallado de los hallazgos gestionados por el Instituto Metropolitano de Patrimonio. Los transeúntes podrán observar fotografías de piezas que datan de diversas épocas, desde el período prehispánico hasta la era moderna. Entre los elementos más destacados se encuentran cerámicas antiguas, objetos metálicos, restos óseos y vestigios de canales y tuberías que evidencian cómo este sitio ha sido un núcleo de interacción social y económica durante siglos. También puedes leer: BIESS destinará USD 600 millones de su cartera para financiar el plan Credicasa en 2026 Esta iniciativa busca conectar a los ciudadanos con su identidad cultural mientras realizan sus trayectos cotidianos. Al exponer la evolución urbana de la Plaza San Francisco directamente en los muros de la estación, el Metro de Quito deja de ser un simple sistema de transporte para transformarse en un escenario vivo de memoria histórica. La muestra permite comprender que, bajo la infraestructura moderna, yace una herencia rica en transformaciones sociales y culturales que definen a la ciudad. Con esta nueva entrega, la estación San Francisco consolida su perfil artístico, sumándose a la muestra del pintor Joaquín Pinto ya existente en su túnel peatonal. Además, el Metro reafirma su rol como difusor cultural, siguiendo el ejemplo de otras paradas como El Labrador, El Ejido y Quitumbe, donde el arte y la historia acompañan el flujo diario de miles de pasajeros, fortaleciendo el sentido de pertenencia y convivencia ciudadana. La invitación está abierta para que todos los quiteños y visitantes descubran los secretos que la tierra guardó por generaciones. Esta exposición fotográfica es una oportunidad única para reconocer a Quito como una ciudad que innova hacia el futuro sin olvidar las raíces que sostienen su presente. A partir de hoy, cada viaje en el Metro será también una oportunidad para redescubrir la historia oculta bajo nuestros pies.