Este volumen es un récord, el más alto en los últimos 10 años, y acertadamente refleja que el mercado de valores es una eficiente fuente de financiamiento y una adecuada herramienta para canalizar las inversiones financieras, así como el hecho de que su importancia toma peso y se está consolidando en el mercado financiero del país. Sobre la participación de las bolsas internacionales El alto ejecutivo está de acuerdo en esta participación ya que nuestro mercado es joven y poco sofisticado. La participación de bolsas (y otras instituciones, como los depósitos, por ejemplo) internacionales, desde luego aportaría a la consolidación, desarrollo y crecimiento de nuestro mercado de valores, que debería avanzar hacia una integración con otros mercados de la región, y esta sería una valiosa oportunidad para ello. Su punto de vista del sector “Las perspectivas para el 2022 son muy positivas”, señala Fernando Simó. Hasta la fecha los volúmenes negociados y el número de operaciones cerradas son similares a los del período anterior, lo que haría pensar que al menos repetiríamos los números del 2021, si se lo proyecta linealmente. “Esperaríamos, además, una mayor participación del BIESS en el mercado de valores, la que en 2021 fue marginal, lo que debería incrementar el volumen negociado e incentivaría la inscripción de nuevas emisiones. La aprobación de la Ley de Atracción de Inversiones a no dudar afectaría positivamente”, menciona. Además, la tendencia de crecimiento experimentada desde los últimos años se mantendría, incluyendo a cada vez más emisiones e inversionistas. “Ha quedado clara la ágil y efectiva reacción del mercado de valores al inicio de la pandemia, lo que probó que el mercado de valores es una efectiva fuente de financiamiento para todos los sectores de la economía”, finaliza Fernando Simó.