“Marketing es la actividad, el conjunto de instituciones y los procedimientos existentes para crear, comunicar, entregar e intercambiar ofertas que tienen valor para los consumidores, clientes, socios y la sociedad en general”. Si buceamos en la historia de la humanidad veremos que algunas de estas funciones ya se cumplían hace miles de años. Más de veinte siglos atrás, los fenicios llegaban a la península Ibérica (s. VIII a.e.c.) en su búsqueda de nuevos productos y nuevos mercados. O, más adelante, en el siglo XVI, con el desarrollo del comercio con el nuevo mundo, donde españoles, portugueses y holandeses (entre otros) surcaron los mares en busca de mercancías con las que comerciar en sus metrópolis. En la segunda mitad del siglo XIX, tras la revolución industrial, se va más allá del simple intercambio de bienes para avanzar hacia la creación de bienes y servicios que se adapten a las demandas de un determinado conjunto de compradores. Estos son los orígenes del marketing moderno. Las 4 ‘P’ del marketing En 1960 E. Jerome McCarthy habló por primera vez del marketing-mix, las 4 ‘P’ popularizadas luego por Philip Kotler. Esas ‘P’ son los cuatro elementos alrededor de los cuales se desarrolla la actividad de marketing: Product (producto). Price (precio). Place (distribución). Promotion (comunicación). Las 4 ‘P’ en una consola Para explicar cada una de estas herramientas, vamos a usar como ejemplo el lanzamiento de la consola Nintendo Switch en marzo de 2017. Desde el punto de vista del producto, la compañía japonesa apostó por un producto híbrido, que puede ser un dispositivo portátil pero también una consola de sobremesa (aunque con características técnicas muy inferiores a las de la competencia). Se lanzó para recoger el testigo de la Wii U, que llevó las videoconsolas a un público objetivo mucho más amplio que el de los gamers. Desde el punto de vista del precio, la marca apostó por la misma estrategia de precio de sus competidoras: precio muy atractivo a cambio de una mayor rentabilidad en la venta de los complementos (los juegos), sin los cuales la consola pierde su utilidad principal. Respecto a la distribución, se optó por una distribución masiva, con el objetivo de que el producto estuviese disponible en la mayoría de los establecimientos especializados y en los principales canales de venta online. La comunicación se hizo a través de anuncios en canales tradicionales y digitales, en los canales de YouTube de videogamers con millones de seguidores, y mediante demostraciones en centros comerciales, establecimientos especializados y grandes superficies. Se hicieron promociones de lanzamiento que incluían la consola y un determinado juego o paquete de juegos (normalmente entre los más vendidos para hacer la oferta más atractiva). Estas acciones exigen la participación de numerosas personas y empresas, y un gran esfuerzo de coordinación, para conseguir la satisfacción de los clientes con el producto una vez que este llega a sus hogares.