Las cifras son abrumadoras, tenemos más de 630 mil fumadores “y fuman contrabando”, dice Saenz. De ahí que el marco que requiere el país también involucra a una concientización social a través de campañas educativas. Este sector también trabaja fuertemente y lidera un proceso de transformación digital para contar con opciones de cigarrillo por fuera del proceso de combustión. “Los estudios demuestran que las enfermedades son producto de la combustión y no de la nicotina, por ello buscamos productos que sean una alternativa mejor al tabaco”, comenta. Y, en efecto, esa senda digital puede ir un paso más allá. Lo explica: “En Colombia, por ejemplo, se habla de Blockchain como una forma de combatir el contrabando. Acá aún hablamos de cosas básicas como los mismos sistemas de estampillado”. La tecnología no solo puede estar en la frontera, dice Saenz, porque hay puntos ciegos por donde entran los productos.Más Información: Más impuestos y mayor consumoEkos CEO Panel XIX: ¿Cuál es el real impacto del contrabando en la economía nacional?