Nacido en Quito, Ecuador, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Americano de Quito. Posteriormente viajó a los Estados Unidos para estudiar la universidad, obteniendo su B.S. en física. Además, obtuvo su Maestría en física nuclear, así como su doctorado en Resonancia Magnética Nuclear en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Su amor por la educación y la ciencia lo llevó a escribir numerosos artículos y libros sobre estos temas. Sin embargo, Santiago Gangotena no se limitó a la ciencia y la educación. También fue un artista consumado, mostrando su talento en la pintura y el diseño gráfico. Además, su interés en las filosofías de Oriente lo llevó a fundar un centro de meditación y yoga. Su compromiso con la educación y la cultura lo llevó a recibir varios premios y reconocimientos a lo largo de su vida. Además de sus logros académicos y culturales, Santiago también tuvo una carrera exitosa en los negocios. Creó varias empresas en las ramas: editorial, diseño gráfico y publicidad. Promovió la construcción de una autopista que conectara a Guayaquil y Quito, la Vía del Sol. Un modelo educativo revolucionario La historia de Santiago Gangotena y fundación de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) van estrechamente arraigados a sus convicciones y creencias. En este sentido, Carlos Montúfar, Director del Consejo Académico de la USFQ, expresó a varios medios de comunicación la visión de este personaje para proponer un modelo educativo investigativo y revolucionario en el país. Según Montúfar, en América Latina y Ecuador, la educación se basaba en un sistema memorista enfocado en un oficio o carrera única, que además, carecía de procesos académicos encaminados a la investigación y la ciencia. Asimismo, tanto en la región como en el país, la política tiene un peso significativo dentro de la academia. Por ello, según Montúfar, la visión de Gangotena era que la educación debe liberar a la persona para convertirlo en un emprendedor. De esta forma, generan un nuevo sistema educativo que, con el pasar de los años, ha logrado contagiar a otras instituciones, tanto privadas como públicas, para transformarse en virtud de este espíritu. Bajo este contexto nace la USFQ. En sus inicios, contaban con 112 estudiantes inscritos y 12 profesores para impartir el pénsum académico. La expansión de su cuerpo estudiantil se dio rápidamente cuando se ubicaban en el sector de Monteserrín. Posteriormente, se trasladaron a Cumbayá, dónde experimentaron una convergencia clave para su modelo educativo. Así, mantuvieron la forma de una carrera que dura cuatro años, pero su principal diferenciador es la interdisciplinariedad, más conocida como artes liberales. La amplitud educativa es parte de su esencia, ya que creen fielmente que: el estudiante puede cambiar de idea a lo largo del proceso de formación y esto es posible sin perder tiempo, ni dinero. Asimismo, Montúfar menciona que Gangotena plasmó su concepto de libertad empresarial y de una economía tipo Hayek o Von Mises, que implica que la intervención del Estado es mínima. También te puede interesar: La tecnología revoluciona la educación y la práctica médica Finalmente, Montufar expresa que la USFQ cuenta con un Consejo de Regentes. Este es un grupo de personas que buscan garantizar que la visión y misión fundacional se mantenga en el tiempo, a lo que Gangotena denominaba “espíritu dragón”. El legado de Santiago Gangotena será recordado por su inquebrantable dedicación a la educación, la ciencia, el arte y los negocios. Su espíritu emprendedor y su pasión por el aprendizaje continuarán inspirando a las generaciones futuras. Su ausencia será profundamente sentida por aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo y trabajar con él, pero su legado seguirá siendo una fuente de inspiración para muchos.