El mes pasado fue el junio más caluroso registrado en la historia. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), este fue el junio con temperaturas más altas registradas. Y hubo olas de calor generalizadas y prolongadas en muchos países. Además, junio marcó el décimo tercer mes consecutivo en establecer un récord de temperatura mensual. La temperatura global media del último año ha superado en 1,5 °C los niveles preindustriales, de los que se tiene registro entre 1850 y 1900. Este dato contrasta con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de los 2 °C en comparación a los niveles preindustriales. La meta, de hecho, era llegar preferiblemente a una reducción de 1,5 °C, aunque no se ha cumplido. También puedes leer: El Cacao es motivo de orgullo ecuatoriano y sinónimo de oportunidades Esto podría desatar impactos más graves en el cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos, según la OMM. Entre estos están olas de calor generalizadas y prolongadas en muchos países –las cuales tiene repercusiones en todos los aspectos de la vida de las personas –, así como precipitaciones extremas y sequías, reducciones de las capas de hielo, aceleración del aumento del nivel del mar y calentamiento de los océanos. De hecho, la temperatura media de la superficie del mar se ubicó en 20,85 °C en junio. Este es el valor más alto registrado para ese mes. Y los efectos de esto amenazan a los ecosistemas marinos vitales. Además, otro de los efectos de temperaturas récord en la superficie del mar es que proporcionan energía para potenciar los ciclones tropicales, como el huracán Beryl. Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, explicó que “las últimas cifras del Servicio de Cambio Climático de Copernicus lamentablemente ponen de relieve que superaremos el nivel de 1,5 °C de forma temporal y con una frecuencia cada vez mayor mensualmente”. También te puede interesar: Heineken en Sudáfrica transforma sus botellas vacías en decoraciones sostenibles Pero aseguró que estos incumplimientos temporales no significan que se pierda definitivamente el objetivo de 1,5 °C, sino que se trata de un calentamiento a largo plazo “que se prolongará durante al menos dos decenios”. Fuente: Bloomberg Línea