Desde que la Copa del Mundo se empezó a organizar en Catar, el superávit de flujo de capitales se mantiene con cifras positivas. Antes de que la FIFA dijera que organizaría el evento deportivo, la economía local estaba en decrecimiento, y las cifras preocupaban a las autoridades. Pero en 2023 se estima que existirá un crecimiento del 6%, y para 2024 se espera un crecimiento de 3,5% en el PIB y para 2024 en 5%. El Mundial movilizó a sectores que estaban de alguna manera estancados, como transporte, construcción, tanto en la parte inmobiliaria, como en la obra pública. Todo esto vinculado de forma directa con la Copa del Mundo, que además incentivó el turismo, el consumo, la hotelería, el entretenimiento, que dejan una imagen positiva en quienes acudieron al Mundial de Fútbol. Doha está rodeada de autopistas y rascacielos de primer nivel, y la posibilidad de un futuro prometedor se evidencia, existen nuevos empleos, y es por eso que, analistas consideran que el objetivo de Catar no era organizar el Mundial, sino que sea un punto de partida para el largo plazo. Por lo tanto, para Catar y sus habitantes, la organización del Mundial marcará un antes y un después en la economía de ese país. También te puede interesar: Gasto total de consumo en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™ encaminado a superar las últimas dos Copas Mundiales de la FIFA™ Sin embargo, el desafío de esta nación será construir una economía post petrolera, o post gas y por eso buscan diversificar sus inversiones alrededor del mundo, por ejemplo, con inversiones en proyectos inmobiliarios y también apuntalar el turismo, y hacer de Doha un centro de reuniones, conferencias y eventos. Fuente: Revista Fortuna