En un mundo cada vez más consciente del efecto de nuestras acciones sobre el entorno, el consumo sostenible se ha convertido en una conversación urgente y necesaria. Pero ¿cuál es el verdadero impacto de nuestras decisiones cotidianas? ¿Cómo pueden los individuos y las industrias ser agentes de cambio? Diversas voces del ámbito gastronómico y social compartieron sus reflexiones y propuestas en torno a este desafío global. Diego Vivero, de la Asociación de Restaurantes del Ecuador, destacó el papel transformador de la gastronomía y la importancia de narrar la historia detrás de los alimentos. "Los jóvenes se ven interesados en los propósitos, en que les contemos de dónde vienen los alimentos", señaló. Desde su perspectiva, el Ecuador posee una gran propuesta de valor en el manejo responsable y consciente de la alimentación, y desde la ciudad de Quito, buscan ser un referente nacional en sostenibilidad alimentaria. “Estamos volviendo a la esencia del slow food y desarrollando una aplicación para que las personas puedan pedir la comida que nos sobró”, comentó, resaltando también el rol educativo de los restaurantes formales en temas de nutrición y conciencia alimentaria. Por su parte, Mauricio López, representante de ANDESCO, citó a Víctor Hugo para enfatizar sobre el poder del cambio desde la educación: “Si queremos generar un verdadero cambio en la sociedad, comencemos por educar a quienes educan: las abuelas". Para él, este es el punto de partida del impacto de nuestras decisiones en el consumo y la sostenibilidad. “Insistir, resistir, persistir y nunca desistir” es su lema para transformar hábitos de consumo. “Antes de comprar, pregúntese si lo necesita y cuánto necesita, pues usted toma las decisiones que son la base de todo. Hoy, tristemente, sigue siendo más barato contaminar que no hacerlo”, advirtió. Gustavo Pérez Berlanga, Director de Sostenibilidad del Grupo Restaurantero Gigante y Presidente de la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (AliaRSE), insistió en que el primer paso es tomar conciencia: “Es importante que sepas que hay una realidad que es un problema social y ambiental, que te importe, que puedas aprender a gestionar un cambio sostenible”. A su juicio, no hay esfuerzo menor: “Todo suma, y no solo es la acción, sino la huella que dejamos. A veces damos mucho más ejemplo de lo que siquiera nos imaginamos. Una cosa es la acción, otra es el ejemplo que damos a los demás”. Ante la pregunta de qué se puede hacer desde el "Yo", todos coincidieron en que las pequeñas decisiones tienen un impacto poderoso. Vivero lo resumió en una frase clave: “Es una cuestión de hábitos. Nuestro deber es comunicarle a la gente lo que estamos haciendo”. López reforzó la importancia de cuestionar nuestros patrones de consumo, sin estigmatizar el lujo, pero siendo conscientes de la cantidad y la necesidad. Pérez Berlanga concluyó con una reflexión inspiradora: “No es un granito de arena, es una semilla que, a la larga, da frutos”.