En obra, en el día a día, entre prueba y error, se forman cientos de trabajadores que sostienen el crecimiento de las ciudades. Pero ese aprendizaje, cuando no está acompañado de formación técnica, también deja vacíos. En Ecuador, esa realidad es más evidente de lo que parece. Según Constructores Positivos, cerca del 70% de las construcciones en Quito, por ejemplo, se levantan en condiciones de informalidad, sin licencias ni respaldo técnico. Detrás de cada obra hay decisiones que impactan directamente en la seguridad, la durabilidad y el entorno urbano. Frente a ese escenario, la capacitación empieza a tomar otro lugar. Ya no se trata únicamente de formar profesionales en el aula, sino de fortalecer conocimientos en el mismo espacio donde se construye. Aprender donde se construye Ahí es donde distintas iniciativas han comenzado a intervenir sobre lo esencial: cómo se ejecuta. En el caso de UNACEM Ecuador, con su cemento Selvalegre, el foco ha estado en reducir el empirismo en obra. Su Escuela de Formación graduó a 191 maestros en 2025 -876 desde 2018- en programas que combinan base técnica con aplicación práctica. En paralelo, UNACEM Ecuador ha formado ha certificado a 349 estudiantes de 15 universidades, acercándolos a condiciones reales de trabajo y a un mercado que exige mayor especialización. Ese mismo enfoque se traslada al campo. Maestro Seguro ha capacitado a 558 trabajadores en 2025 y cerca de 10.000 desde su creación, incorporando prácticas de seguridad, prevención de riesgos y uso responsable de materiales. El Tour del Cemento y el Hormigón, por su parte, ha llevado a más de 780 estudiantes a plantas de producción, conectando la obra con los procesos que la sostienen. Del oficio a la técnica aplicada Desde otra arista, Holcim ha puesto el foco en quienes ya están construyendo. Su Escuela de Maestros, desarrollada en Guayaquil junto a ESPOL y en Quito con la UIDE, ha formado a 98 maestros en tres ediciones, en alianza con actores de la cadena como Plastigama, Adelca y Electrocables. La Escuela de Maestros de Holcim ha formado a 98 maestros, llevando el conocimiento empírico a un nivel técnico aplicable en obra. El programa combina teoría y práctica en temas como sismo resistencia, interpretación de planos, electricidad básica y soluciones en hormigón e impermeabilización. Una formación que reconoce el conocimiento empírico y lo lleva a un nivel técnico aplicable en obra. Cuando la capacitación escala En esa misma línea, Ideal Alambrec -Grupo AG- ha sostenido programas de formación técnica durante más de cinco años como parte de su estrategia de desarrollo del sector. A través de iniciativas como Academia Ideal+, ha capacitado a miles de personas a nivel nacional, entre estudiantes, ingenieros, maestros de obra y actores comerciales, integrando contenidos técnicos, innovación y sostenibilidad. El alcance se apoya también en alianzas con instituciones como ESPOL, UDLA y el Municipio de Guayaquil, además de programas inclusivos como “Mujeres en la Construcción”. Un enfoque que no se queda en la formación puntual, sino que amplía la base de profesionales que participan en la obra. Ideal Alambrec sostiene, desde hace más de cinco años, programas de formación que alcanzan a miles de perfiles del sector. También te puede interesar: El espacio también enseña: cómo repensar la arquitectura escolar desde lo que ocurre dentro Donde la calidad se hace visible En acabados, la lógica es similar, aunque con una particularidad: el resultado está a la vista. Cada detalle cuenta y la calidad de la ejecución se percibe de inmediato. En ese punto, iniciativas como “Círculo Experto” de Pintulac han apostado por formación directa en obra. “Círculo Experto”, de Pintulac, supera los 9.500 participantes. El programa, activo desde 2019, superó los 7.000 participantes en 2024 y los 9.500 en 2025, con 11 módulos que van desde pintura arquitectónica y automotriz hasta microcemento, maquinaria y ferretería. Para 2026, la proyección incluye 250 capacitaciones en 16 ciudades, manteniendo el foco en la práctica. Ese despliegue no es menor: mientras más extendida está la capacitación, más homogéneo empieza a ser el nivel de ejecución en obra. Cuando la capacitación escala Cuando la capacitación se sostiene en el tiempo y llega a más frentes, el impacto deja de ser solo correctivo y empieza a subir el estándar. No se trata únicamente de evitar errores, sino de afinar la ejecución. Ahí es donde la formación empieza a reflejarse en el detalle. A medida que se vuelve más constante, el oficio deja de ser solo experiencia acumulada y empieza a medirse en precisión, en cómo se resuelven encuentros, acabados y tiempos en obra. En colocación cerámica, por ejemplo, esa diferencia es evidente. Bajo esa lógica, Sika impulsa “El Mejor Maestro Ceramiquero”, un concurso que desde 2024 ha recorrido ciudades como Guayaquil, Durán, Manta, Cuenca, Loja y Quito, identificando a perfiles que destacan justamente por ese nivel de ejecución. Ese estándar empieza a proyectarse fuera del país. En el Sika World Best Tiler, que se realiza cada año en Asia, Ecuador obtuvo medalla de plata en 2024 y de bronce en 2025. Detrás de esos resultados hay un proceso sostenido: más de 30 años de capacitación, buenas prácticas y uso adecuado de materiales, enfocados en afinar la ejecución en obra. En el Sika World Best Tiler, Ecuador alcanzó medalla de plata en 2024 y de bronce en 2025. Cuando la especialización entra al negocio La formación en construcción no se limita al diseño o ejecución. Con la complejidad del sector, exige preparación en modelos de negocio. Iniciativas como la Maestría en Negocios del Acero, impulsada por Novacero junto a Novared desde 2024, amplían el alcance hacia distribuidores y microempresarios del reciclaje. Ha graduado tres promociones: dos en Quito con aval de la Universidad de las Américas (UDLA) y una en Guayaquil con la Universidad Tecnológica Ecotec. En su edición reciente, 117 participantes completaron el programa de 66 horas y 15 módulos, que combina técnica con gestión comercial, innovación, sostenibilidad, asesoría, finanzas y experiencia del cliente. Clave: capacita a la red de reciclaje que alimenta la producción de acero, impulsando la economía circular. Novacero ha graduado tres promociones de su Maestría en Negocios del Acero desde 2024, integrando formación técnica y gestión para actores de toda la cadena.