En la 98° reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), el viceministro de Pesca y Acuacultura, Andrés Arens, presentó las propuestas que el Ecuador aplicará para combatir la pesca ilegal e impulsar la sostenibilidad de los recursos pesqueros. Las propuestas están dirigidas hacia el sector atunero del Ecuador. De acuerdo con la información registrada en el CIAT, el país cuenta con 209 buques pesqueros registrados, de estos, según cifras oficiales 116 conforman la flota atunera del Ecuador, “la más potente del Pacífico Oriental con una capacidad de arrastre de 93.000 toneladas”, según recoge el portal de la Autoridad Aeroportuaria de Manta, ciudad que es sede de esta flota. ➤ Ver también: Aumento de vuelos pospandemia en el aeropuerto de Guayaquil El Ecuador exporta anualmente USD 1.600 millones en productos pesqueros. De ese total, el 85% corresponde a atún. El sector pesquero del país genera más de 200.000 plazas de empleo en todas las categorías (industrial y artesanal). Según informó el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, hay varias propuestas del país para luchar contra la sobrepesca y la pesca ilegal. Estas son: el incremento de la cobertura de observadores en buques palangreros para contar con el 100% de monitoreo a bordo en 2025, eliminar el transbordo en alta mar y hacer que esto se cumpla en puertos autorizados y, también, la conservación y ordenación de tiburones en la pesquería. El incremento de observadores en buques palangreros Las embarcaciones pesqueras que utilizan un tipo de aparejo utilizado en la pesca artesanal, llamado palangre, son los buques palangreros. De acuerdo a los investigadores de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) de Uruguay, “el palangre es un arte de pesca conformado por una línea principal a la cual se fijan líneas secundarias en cuyos extremos se colocan anzuelos. Este es un arte muy antiguo, que deriva del ‘volantín’ o ‘sedal de tres anzuelos’, que usaban los fenicios y los egipcios en el mar Mediterráneo”. De acuerdo con el CIAT, los observadores de estos buques recolectan datos que son esenciales para las funciones de la Comisión. Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha determinado que los observadores “deben obtener los datos de base para establecer pautas de distribución del stock, examinar los efectos de distintos tipos de arte sobre los stocks explotados de peces, anotar la captura asociada y tasas de descarte, recolectar información sobre las pautas de pesca de la flota y obtener datos detallados de producción”. El trabajo de los observadores en las embarcaciones es importante para determinar las acciones legales a seguir cuando hay infracciones. Por ejemplo, el uso de accesorios inadecuados en el arte, la pesca en una zona vedada, la pesca dirigida a especies de las que no se posee permiso, la retención de especies prohibidas, exceso en los límites de captura acompañante, según recoge la FAO. Según el informe anual sobre información de la flota y datos de observadores para buques palangreros que presentó el Ecuador al CIAT en 2020, al que pudo acceder Infobae, los observadores recogieron datos de 21 de las 83 embarcaciones que pescaron en el año anterior a la presentación del informe, es decir en 2019. A través de esos datos se conoció que los pesqueros ecuatorianos devolvieron vivos al océano a 7 especies marinas entre tortugas, tiburones y rayas. La propuesta del Ecuador es que, en cuatro años, hasta 2025, se cuadruplique el porcentaje de observación para llegar al 100%. Fuente: Infobae