Si bien en la actualidad la población ecuatoriana está mayormente compuesta por mujeres, al estudiar la población económicamente activa (PEA) podemos observar que la participación del hombre es mayor a la participación de la mujer. Actualmente, el 42% de la PEA está conformada por mujeres y el 58% está conformada por hombres, lo cual nos permite arrojar una primera teoría acerca de la existencia de desigualdad de género en el Ecuador. Lo anterior se refuerza al estudiar la composición de la PEA, donde podemos observar que mientras el 48% de los hombres de este grupo tienen empleos clasificados como plenos, únicamente el 34% de las mujeres se desenvuelven bajo esta modalidad de empleo. Por el contrario, las mujeres pertenecientes a la población económicamente activa están inmersas en mayor proporción que los hombres en empleos clasificados como no plenos y en trabajos no remunerados. Mientras que el 5% de hombres pertenecientes a la PEA poseen empleos no remunerados, existe un 18% de mujeres bajo esta clasificación. Dado este comportamiento poblacional, es de esperarse que los ingresos percibidos por las mujeres en el Ecuador también sean menores; afectando indirectamente a la economía del país. De tal manera, se decidió llevar a cabo un estudio con la participación de un grupo de 60 empresas con el objetivo de comprender de la participación de género dentro de la fuerza laboral y la brecha salarial entre hombres y mujeres. Esto con el objetivo de finalmente generar recomendaciones acerca de cómo las empresas podrían implementar y manejar de manera efectiva políticas de diversidad dentro de sus operaciones.