En la Cumbre de Cooperativas 2026, organizada por Ekos, Elías Barzallo, CEO de Uanataca Ecuador y Colombia, expuso cómo la firma electrónica, la validación de identidad y los procesos digitales pueden reducir costos, acelerar créditos y fortalecer la inclusión financiera en el sector cooperativo. En la Cumbre de Cooperativas 2026, Elías Barzallo, CEO de Uanataca Ecuador y Colombia, presentó la charla “El futuro ya llegó: cómo la identidad digital redefine la relación de las cooperativas con los socios”, un espacio en el que planteó que la digitalización ya no es una opción, sino una condición para mejorar la eficiencia del sector cooperativo. “Si las cooperativas no ejercen lo que tienen que hacer, que es colocar créditos, de nada va a servir tanta infraestructura”, señaló durante su intervención. Barzallo advirtió que, en mayo de 2026, muchos procesos tradicionales siguen generando cuellos de botella para atraer nuevos socios y colocar créditos de manera más rápida. Según explicó, cuando una persona debe trasladarse físicamente para acceder a servicios financieros, pierde tiempo y productividad. Uanataca calculó que, en Ecuador, una persona utiliza en promedio 12,5 días al año en traslados para este tipo de servicios; si se cruza esa cifra con el salario básico unificado de USD 482, el costo de ineficiencia alcanzaría aproximadamente USD 1.600 millones al año. El ejecutivo sostuvo que la identidad digital permite cambiar esa realidad, especialmente para socios ubicados en zonas rurales. A través de procesos de validación biométrica, comparación con el Registro Civil y firma electrónica, una persona puede completar una transacción sin trasladarse durante horas a una agencia. “Tres minutos le puede tomar a una persona realizar este tipo de validaciones”, afirmó Barzallo, al referirse al proceso de onboarding digital que integra verificación de identidad y firma de documentos. Durante su exposición, también destacó el rol de Uanataca como entidad acreditada por Arcotel para emitir firmas electrónicas. La compañía introdujo en Ecuador la firma electrónica One Shot, una firma de un solo uso que se emite exclusivamente para una transacción específica. Este mecanismo, explicó, permite identificar y autenticar al socio, verificar que la persona está viva y confirmar que es quien dice ser, aportando seguridad tanto a las instituciones como a los usuarios. Barzallo indicó que Uanataca acompaña actualmente más de 30 millones de firmas de documentos al año en Ecuador mediante su servicio de sellado de tiempo acreditado. Además, mencionó que las firmas gestionadas en el firmador oficial del Ministerio de Telecomunicaciones cuentan con el respaldo de los sellados de tiempo de la compañía. Otro de los puntos centrales fue la reducción de costos operativos. Según el speaker, los procesos digitales pueden representar hasta 60% de reducción de costos en este tipo de transacciones. A esto se suma la eliminación del papel, la disminución de bodegas documentales, seguros, custodios y tareas duplicadas, como imprimir, firmar, escanear y volver a almacenar documentos en formato digital. El CEO de Uanataca enfatizó que la transformación digital no depende únicamente de la tecnología. “La transformación digital no existe si no hay previamente un proceso de transformación cultural”, afirmó. En esa línea, llamó a las cooperativas a tomar la decisión de llevar estos procesos hacia sus socios y convertirse en actores clave de la inclusión financiera. “No existe una verdadera inclusión financiera si no existe una inclusión digital o tecnológica”, sostuvo. Finalmente, Barzallo abordó el valor de las comunicaciones certificadas para procesos como cobranzas, pólizas o notificaciones a socios mediante SMS, correo electrónico o WhatsApp. Explicó que Uanataca cuenta con un “notario electrónico” que permite validar la trazabilidad del mensaje: cuándo salió, cuándo fue recibido, cuándo se abrió y qué acción realizó el usuario, todo con evidencias certificadas y acreditadas. Para el ejecutivo, este tipo de soluciones son clave en un contexto en el que Ecuador ha enfrentado ataques cibernéticos y requiere mayor confianza digital en instituciones, cooperativas y ciudadanos.