En plena era de transformación digital, la infraestructura de los centros de datos está evolucionando a una velocidad sin precedentes. Marcio Aguiar, Director de la División Enterprise de NVIDIA para Latinoamerica, sostiene que el crecimiento de la IA ha impulsado una demanda exponencial de poder de cómputo que los modelos tradicionales de data centers ya no pueden satisfacer. “Lo que estamos viviendo es una transformación tecnológica profunda”, afirma Aguiar, al explicar cómo las GPU han revolucionado el procesamiento de aplicaciones, especialmente aquellas basadas en modelos de lenguaje e inferencia. NVIDIA ha liderado esta revolución desarrollando arquitecturas de GPU cada vez más potentes y eficientes. Un ejemplo de ello es la nueva generación Blackwell, que cuadruplica el poder de cómputo respecto a su predecesora (Hopper), mientras consume la mitad de energía. Esta eficiencia energética, combinada con soluciones de software optimizadas mediante inteligencia artificial, permite reducir significativamente el consumo eléctrico de los data centers, un reto clave para la sostenibilidad tecnológica global. “Cada interacción con un modelo de lenguaje es una operación de inferencia que demanda enormes recursos de procesamiento”, explica. En América Latina, la adopción de centros de datos acelerados por GPU aún es incipiente, pero muestra señales de crecimiento. Aunque países como Brasil lideran el desarrollo por su abundancia de energía limpia, otras naciones pueden acceder a capacidades similares mediante la nube. “Desde Ecuador, por ejemplo, es posible utilizar data centers ubicados en Europa o EE. UU. sin barreras técnicas significativas”, señala Aguiar. No obstante, advierte que las políticas gubernamentales deben ser más claras para fomentar inversiones locales y asegurar la soberanía tecnológica. La visión de NVIDIA para el futuro es clara: data centers más pequeños, pero con un poder de cómputo densificado. Su arquitectura GB200 NVL72, con 72 GPU funcionando como una unidad, representa ese salto cualitativo. “Nuestra propuesta no es volumen, es densidad. Menos espacio, más potencia y menor consumo”, resume Aguiar. Esta infraestructura no solo responde a la creciente demanda de inteligencia artificial, sino que también prepara el terreno para una automatización corporativa total en la próxima década. Con más de 1.200 startups de IA en América Latina y un programa de aceleración llamado NVIDIA Inception, la empresa también apuesta por el talento regional. “No vendemos, formamos. No exigimos, compartimos conocimiento. El pionerismo es nuestro enfoque, no el liderazgo por sí mismo”, enfatiza. Así, se consolida como un actor clave no solo en gaming, sino en la revolución empresarial impulsada por la IA. Datos clave: El mercado de data centers para IA podría alcanzar el trillón de dólares en ingresos hacia 2028. Las GPU Blackwell de NVIDIA ofrecen 4 veces más poder de cómputo y consumen 50% menos energía que su generación anterior. NVIDIA ha acelerado más de 1.200 startups de IA en América Latina, la mitad en Brasil. Su arquitectura GB200 NVL72 puede integrar 72 GPU en una sola unidad operativa. NVIDIA tiene más de 1.000 softwares optimizados para GPU, incluyendo versiones avanzadas de Python y PyTorch.