En las últimas décadas, este material ha ido perdiendo presencia, pero ahora algunas empresas lo están trayendo de vuelta. La sostenibilidad tiene mucho que ver en la vuelta del barro Ahora todos estamos preocupados por el medioambiente y la sostenibilidad, de modo que el barro ha vuelto a ser uno de los materiales preferidos por los arquitectos y las empresas de construcción. ¿Hay algo más sostenible que el barro? Lo cierto es que no, ya que es un material natural presente por todas partes y que no posee ningún tipo de contaminante. Esta ausencia de contaminantes es muy importante, puesto que con el paso de los años se ha ido descubriendo que ciertos componentes artificiales han generado lo que se conoce como “edificios enfermos”. Algunos materiales de construcción producidos por el ser humano emiten sustancias nocivas, las cuales terminan en el ambiente y en contacto con los habitantes de esos inmuebles, lo que no ocurre con el barro.También te puede interesar: Fachadas vivas con microorganismos para la construcción El barro puede estar presente en todas las partes de una vivienda Cuando hablamos del barro para construir siempre pensamos en los ladrillos o en las tejas, pero lo cierto es que ahora también está dentro de la vivienda en contacto con sus habitantes. Por ejemplo, en los baños ya se están colocando ladrillos de barro para interior (disponibles en varios tonos y texturas), sustituyendo a los clásicos azulejos que ya no son la única posibilidad a la hora de embellecer estas estancias. Ocurre algo similar en los dormitorios, en los que los ladrillos macizos se emplean a modo de decoración en la pared en la que se sitúa el cabecero, dando un aspecto rústico y rompiendo la monotonía de este espacio. Incluso podemos ver el barro en la cocina, en una o varias paredes en las que ocurre como en el baño, es decir, que se dejan a un lado los azulejos típicos y se ponen ladrillos aprovechando que están disponibles en muchos tonos, desde los más llamativos a los más discretos o apagados. Fuente: El Confidencial