La economía de Estados Unidos entra en 2025 en plena forma. El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que sea la que más crezca entre los grandes países desarrollados. El mercado laboral genera empleo a buen ritmo y la inflación, sin terminar de volver al objetivo de estabilidad de precios, lleva seis meses por debajo del 3%. Sin embargo, el presidente electo, Donald Trump, dibujó en campaña un retrato apocalíptico de la situación y llega el lunes a la Casa Blanca con los aranceles como su remedio para casi todos los males. El FMI, en la actualización de sus previsiones económicas, advierte de que los aranceles, las rebajas de impuestos y otras medidas que propugna Trump pueden generar inflación e impedir a la Reserva Federal seguir bajando los tipos. también te puede interesar: FMI y FLAR prevén que la economía Ecuatoriana decrecerá 0,4% en 2024 “Aunque es difícil cuantificar con precisión muchos de los cambios de política de la próxima administración de Estados Unidos, es probable que impulsen la inflación a corto plazo en relación con nuestro escenario de referencia”, indica el economista jefe del Fondo, Jean-Pierre Gourinchas. Según su análisis, algunas de las promesas de Trump, como una política fiscal más laxa o los esfuerzos de desregulación, estimularían la demanda agregada y aumentarían la inflación a corto plazo, al elevar inmediatamente el gasto y la inversión. Otras políticas, como el aumento de los aranceles o las restricciones a la inmigración, actuarían como perturbaciones negativas de la oferta, reduciendo la producción y aumentando las presiones sobre los precios. también te puede interesar: Ecuador aprueba la primera revisión del acuerdo con el FMI y espera USD 500 millones Esa combinación de gasolina para la demanda y restricciones de la oferta reavivaría probablemente las presiones sobre los precios. Eso impediría a la Reserva Federal continuar con las rebajas de tipos de interés que inició en septiembre del año pasado e incluso podría provocar que su presidente, Jerome Powell, tuviese que volver a subir el precio del dinero. La anticipación de esa dinámica es la que ya ha provocado una fuerte revalorización del dólar, que, paradójicamente, puede acabar aumentando el déficit exterior de Estados Unidos a pesar de los mayores aranceles. El Fondo subraya que la magnitud del efecto inflacionista de los aranceles es especialmente incierta. “Mientras que los últimos estudios empíricos muestran una elevada transmisión a los precios de importación, las estimaciones de la transmisión a los precios de consumo son más bajas y están sujetas a una gran incertidumbre”, indica. No obstante, en comparación con lo ocurrido en episodios anteriores de disputas comerciales, el FMI cree que los riesgos inflacionistas derivados de las subidas arancelarias podrían ser mayores en esta ocasión. Fuente: El pais