¿Y si tu empresa dejara de “levantar tickets” y empezara a resolver con una conversación? Los chatbots bien diseñados ya lo permiten: entienden peticiones en lenguaje natural y ejecutan acciones simples de inicio a fin (desbloqueos, estados de servicio, altas/bajas), en los mismos canales de trabajo y a cualquier hora. El beneficio es inmediato: menos espera, menos fricción y más enfoque en lo estratégico. También puedes leer: Ecuador: El Espejo Incómodo de la Innovación El salto siguiente son los agentes de IA orientados a tareas: además de responder, actúan (validan datos, crean solicitudes, actualizan registros) con reglas claras y supervisión humana cuando hace falta. Para el directorio, la pregunta es de negocio: ¿qué pasa si recuperamos minutos a miles de personas cada día? La tendencia es nítida: se proyecta que hasta 40% de las aplicaciones empresariales incorporará agentes específicos por tarea en 2026 (frente a menos del 5% en 2025). Es decir, esto ya no es piloto: es una nueva capa de productividad lista para integrarse a sus procesos. ¿Cómo empezar con sentido práctico? Seleccione 2–3 casos de alto volumen y bajo riesgo. Mida antes y después: tiempo de resolución, satisfacción y desvío de solicitudes. Defina límites: qué puede hacer el agente y qué requiere aprobación. Un terreno fértil es la gestión de contraseñas y accesos. Una fracción relevante de tickets sigue ligada a contraseñas y sus costos se acumulan por caso; el autoservicio y la automatización alivian la carga del equipo y aceleran la operación. También te puede interesar: Automatización inteligente: el salto de la eficiencia a la innovación Evite, eso sí, la moda sin retorno: se advierte que más del 40% de proyectos de “agentes” puede cancelarse antes de 2027 si no existe un caso de uso claro y una gobernanza mínima. La regla es simple: valor verificable primero, “hype” después. La buena noticia es que el ecosistema ecuatoriano de empresas de TI ya ofrece capacidades para adaptar estas soluciones al contexto local: integración con sistemas existentes, cumplimiento regulatorio y soporte cercano. Empezar pequeño, medir y escalar convierte cada conversación en resultados que el directorio entiende: tiempo, satisfacción y costos. Por: Luis A. Almeida, director Comercial y Co-Cofundador Kyrios.ec Este artículo fue publicado en alianza con: