El barco principal del restaurante viajaba a un astillero no revelado cuando se volcó después de encontrar "condiciones adversas" cerca de las Islas Paracel en el mar de China Meridional, según informó Aberdeen Restaurant Enterprises Limited en un comunicado. El bote se hundió más de 1.000 metros, señaló el pronunciamiento, lo que hizo que el trabajo de rescate fuera "extremadamente difícil". De acuerdo al comunicado, la compañía Aberdeen Restaurant Enterprises estaba "muy afectada por este accidente" y trabajaba en recopilar más detalles sobre la compañía de remolque. Ningún miembro de la tripulación resultó herido. La noticia sobre el popular Jumbo Kingdom generó consternación en internet. De hecho, muchos usuarios de redes sociales de Hong Kong lamentaron el final poco elegante de uno de los íconos históricos más reconocidos de la región. Algunos publicaron piezas artísticas que retrataban al restaurante bajo el agua, mientras que otros compartieron mensajes de despedida o gratos recuerdos de visitas anteriores. También te puede interesar: Rusia inaugura Vkusno i Tochka: el restaurante que reemplazará a McDonald's Unos más interpretaron el hundimiento del barco como una metáfora oscuramente cómica de las supuestas "fortunas" de Hong Kong, pues la ciudad, que continúa aislada en gran medida del resto del mundo, se aferra a las restricciones de la pandemia luego de varios años de agitación política. El restaurante, de unos 80 metros de largo, era el barco principal de Jumbo Kingdom, un establecimiento con capacidad para más de 2.000 personas. El complejo incluía otro barco restaurante más antiguo y pequeño, una barcaza para tanques de mariscos, un barco cocina y ocho transbordadores pequeños para transportar a los visitantes desde los muelles cercanos. Jumbo Kingdom, que en un punto fue el restaurante flotante más grande del mundo, protagonizó muchas películas internacionales y de Hong Kong. Entre ellas, Enter the Dragon, que protagonizó Bruce Lee, y James Bond: The Man with the Golden Gun. También recibió a ilustres visitantes como la reina Isabel II, Jimmy Carter y Tom Cruise. Al restaurante solo se podía acceder a través de pequeños transbordadores con la marca Jumbo. Y era famoso por su lujosa fachada de estilo imperial, sus abundantes luces de neón, sus enormes pinturas que se encargaron especialmente para ocupar el hueco de la escalera y sus coloridos motivos de estilo chino. Incluido un trono dorado en el comedor. Fuente: CNN