La falta de enfoque y energía puede orientarse a la desconexión lo que genera factores como un mal ambiente laboral, baja productividad, burnout, mala comunicación, demasiada rotación de personal y por consiguiente ambientes de trabajo tóxicos. La reconexión con tu equipo de trabajo implica definir un objetivo común con un proceso que especifique roles y responsabilidades de cada miembro para conseguir dicho objetivo. Escuchar y comprender los intereses e inseguridades de tus colaboradores puede ayudarte a construir relaciones más fortalecidas y leales, pues esto tiene un gran impacto en su compromiso, motivación y esfuerzo, lo que a su vez genera resultados positivos. ➤ Ver también: 5 momentos donde un líder aporta a la experiencia de los colaboradores Conectar a un equipo de trabajo adaptándose a la nueva normalidad laboral (Presencial o Home Office) es una de las preocupaciones de las organizaciones. Un 56% de los empleados de todo el mundo que trabaja de forma remota experimenta un cierto sentimiento de desconexión de sus respectivas empresas y colegas. ¿Cómo puedo conectar con mi equipo para lograr mis objetivos? Aquí te comparto algunos pasos básicos que debes seguir para conseguir reconectar con tus colaboradores. Prepara a tu equipo. Comunica la nueva modalidad a tu equipo los siguientes pasos de trabajo, si se regresará a la oficina, si se hará home office o será mixto. Promueve su participación en la toma de decisiones. Escucha sus argumentos y preocupaciones, pon en práctica las medidas sanitarias que los haga sentir seguros dentro de tu organización. Recupera la socialización entre compañeros. Hay personas que necesitan más que otras sentirse cerca de sus compañeros, pero para que exista un equipo se necesita generar lazos con las personas. Y si seguirán trabajando en Home Office es más importante que mientras laboren sientan esa cercanía con el equipo. Genera experiencias estimulantes. Por ejemplo, si es Home Office; hacer una junta virtual una vez a la semana para compartir cómo se sienten o lo que han hecho, si es reinserción a la oficina; conectarse a la jornada laboral desde un parque o cafetería con wifi. Una herramienta muy útil para el Home Office es la llamada “Siesta del CEO” ésta consta de una pequeña siesta de 20 a 30 minutos al medio día, es decir entre 1:00 pm y 3:00 pm que ayuda a recargar la mente y el cuerpo sin causar letargo al despertar. Valora a tu equipo. Recuerda que a todo ser humano le gusta que le reconozcan y valoren su esfuerzo, tú como líder debes atender esta necesidad con mayor importancia, puedes lograr que toda la oficina lo reconozca y no solo tu, manda un mensaje al grupo informando el buen trabajo de algún colaborador y promueve que lo feliciten, también puedes hacerlo desde tus redes sociales. Hacer esto de forma continua les recuerda a los colaboradores que son importantes en su rol en la empresa. Establecer retos y objetivos. No debes olvidar que debes mantener a tu equipo conectado no solo a nivel personas sino también a nivel profesional, los colaboradores deben tener en mente cuál es el objetivo de la empresa, y hacerlo también el suyo. Asimismo retarlos es crucial, pues esto los motiva a ser más productivos y les genera esa adrenalina y satisfacción por el logro de las metas. Fijar límites. Este punto es el más difícil de llevar a cabo, pues normalmente solo se ponen límites de una de las partes, para que se pueda llevar a cabo debemos crear un equilibrio en los límites, no generar micromanagement pero tampoco descuidar los entregables. Fomentar la autogestión del día a día. Establecer una estructura de trabajo y ordenar el trabajo que tenemos ayuda a distribuir nuestra energía en cada en tarea sin concentrarnos solo en una. Para recuperar la capacidad de concentración, será vital eliminar factores de distracción que no aportan nada a la productividad. Trabajar en bloques ininterrumpidos dedicados a tareas concretas es un gran avance para dejar atrás la niebla mental. Proceso administrativo Esta reinserción laboral implica comenzar de nuevo, muchas de las veces se nos olvida que tenemos una herramienta básica que nos puede salvar de la carga de trabajo, esta herramienta es el proceso administrativo: Planeación: ¿Qué harás? ¿Qué llevarás a cabo? Establece los objetivos deseados y cómo lo van a lograr Organización: ¿Cómo lo harás? Delimita el proceso y las tareas que se tendrán que hacer para lograr los objetivos Dirección: ¿Quién lo hará? Define roles, como líder deberás mantener a tu equipo de trabajo motivado para que cada tarea se lleve a cabo de la forma más eficiente posible. Control: Establece tiempos y revisa que se esté llevando a cabo cada tarea en tiempo y forma.