Durante la jornada, la moneda europea llegó a cotizar alrededor de USD 1,20 - USD 1,21, consolidando una tendencia alcista que se ha fortalecido en los últimos meses. En términos acumulados, el euro registra una apreciación cercana al 14 % frente al dólar en el último año, impulsada principalmente por factores externos más que por un crecimiento acelerado de la economía europea. El avance del euro responde, en gran medida, a la pérdida de fortaleza del dólar estadounidense, afectado por la incertidumbre en torno a la política económica de Estados Unidos, la volatilidad política y las expectativas de ajustes en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). También te puede interesar: Khaby Lame vende su empresa por USD 975 millones y apuesta por el comercio digital global A esto se suma un cambio en la percepción de los inversionistas internacionales, que han reducido su exposición al dólar como activo refugio y han optado por diversificar hacia otras monedas fuertes, entre ellas el euro. Este comportamiento también se ha visto reflejado en los mercados de bonos y en las reservas internacionales de algunos bancos centrales. Si bien el fortalecimiento del euro es interpretado como una señal de confianza en la moneda común, no está exento de riesgos. Autoridades del Banco Central Europeo (BCE) han advertido que un euro demasiado fuerte podría presionar a la baja la inflación, que en la eurozona se mantiene en niveles moderados, y afectar la competitividad de las exportaciones europeas. Fuente: BloombergLinea