Aunque pequeño en extensión, es el gran canal por donde fluye casi el 20% del petróleo mundial, lo que lo convierte en un punto de interés clave para líderes de negocios, analistas geopolíticos y estrategas financieros. También puedes leer: La caída de la inversión mundial podría agravarse debido a los aranceles, advierte la agencia comercial de la ONU Cada día, más de 17 millones de barriles de crudo transitan por este estrecho, que conecta a los principales productores de Medio Oriente con los mercados energéticos del mundo. Un bloqueo parcial o total por conflicto armado o tensiones diplomáticas podría tener un efecto inmediato en los precios del petróleo y el gas natural, afectando desde bolsas internacionales hasta la factura de electricidad en cualquier hogar. ¿Qué hace a Ormuz tan estratégico? Posición geográfica única: conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico. Paso obligatorio para exportadores clave: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar. Control dividido: Irán domina el lado norte del estrecho; los aliados occidentales y productores del Golfo, el sur. Este delicado equilibrio convierte al Estrecho en un verdadero punto de presión geopolítica. Cualquier incidente en la zona militar o comercial genera reacciones en cadena en los mercados globales. El corazón energético de Asia pasa por aquí Ormuz no solo es vital para los productores del Golfo: el 85% del petróleo que lo atraviesa va hacia Asia, principalmente a China, India y Japón. Esta dependencia energética significa que una interrupción en este paso afectaría directamente la producción industrial, el transporte y las cadenas de suministro de algunas de las economías más grandes del mundo.También te puede interesar: Ecuador enfrenta escasez de plátano debido a enfermedades y clima, según Cordex Ormuz: mucho más que geografía El Estrecho de Ormuz representa una intersección crítica entre geopolítica, energía y economía. Por eso, comprender los riesgos asociados a esta zona es vital para la toma de decisiones estratégicas en sectores como: Energía Transporte marítimo y logística Finanzas internacionales Gestión de riesgos y abastecimiento Las empresas con operaciones globales o exposición a mercados energéticos deben integrar esta variable en sus modelos de planificación y escenarios de contingencia.